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Ecovidrio colabora con la Federación de Baloncesto y remodela todos sus iglús de reciclaje para que sean de 3,05 metros de alto

Con el fin de motivar a los jugadores profesionales de baloncesto para que pongan a prueba sus habilidades al reciclar, esta semana Ecovidrio ha llegado a un acuerdo de colaboración con la Federación de Baloncesto y ha remodelado todos sus iglús de reciclaje para que sean de 3,05 metros de alto.

“Así salimos ganando nosotros y también el planeta”, afirman animados los jugadores de la Selección. Por su parte, las personas que no son profesionales del baloncesto lo tendrán un poco más difícil a la hora de meter el vidrio en el contenedor, pero así podrán demostrar que su compromiso con el reciclaje es muy fuerte. “Cada vez que meto una botella en el agujero recibo una enorme ovación de los vecinos”, celebra un joven natural de Madrid.

Para hacer incluso más emocionante el reciclaje, además de elevar los iglús hasta los 3,05 metros de alto, Ecovidrio también ha instalado un marcador con una cuenta atrás cada 24 segundos, de manera que los que vayan a reciclar puedan encestar en el último segundo. “Salvar el planeta sobre la bocina es algo que recomiendo a todo el mundo”, expresa una vecina de San Sebastián. “Reciclar vidrio nunca había sido tan divertido”, celebra.

Dentro de unos años, cuando los jugadores de baloncesto se jubilen, Ecovidrio bajará los iglús y los meterá bajo tierra, de manera que los ya exjugadores puedan reciclar el vidrio acertando en un agujero al empujar las botellas con sus palos de golf.

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¿Cuál es la mejor edad para volver a vivir en casa de tus padres?

Millones de españoles que se han independizado sueñan con el momento de regresar a casa de sus padres. Desgraciadamente, antes de dar este paso hay que hacer una serie de cosas, como perder el trabajo, que te deje tu pareja o quedarse sin opciones en la vida. Para evitar precipitaciones, nuestros expertos te explican cuál es la mejor edad para volver a vivir a casa de tus padres.

Si vuelves a los 25, tu habitación todavía no será un gimnasio. Los 25 son una buena edad para volver porque llevarás tan poco tiempo fuera que nada habrá cambiado demasiado y tu habitación seguirá siendo tuya.

Si regresas a los 29 puede que tus padres te den una paga semanal. A los 30 es difícil, pero si vuelves a vivir con tus padres a los 29 puede que todavía, por pena, te den una asignación económica semanal con la que podrás salir con tus amigos.

A los 35 años es una buena edad porque tendrás libertad para volver a las cinco de la mañana los sábados. Cuando vivías solo podías volver a la hora que quisieras, pero no te lo podías permitir por el precio del alquile. Si vuelves con tus padres podrás ahorrarte ese dinero y gastártelo en cervezas.

Volver a los 40 está muy bien porque así tus padres podrán educar a tus hijos. Los 40 son la mejor edad para volver a vivir con tus padres, especialmente si tienes hijos porque tú los dejas en su casa y ellos se encargan de cuidarlos, alimentarlos y educarlos mientras tú puedes volver a jugar a la consola.

Si quieres ganar puntos a tus hermanos con la herencia vuelve a los 45 años fingiendo que lo haces por tus padres y no por ti. Finge que sigues teniendo trabajo y que te mudas a tu vieja habitación porque tus padres están mayores y necesitan cuidados aunque realmente se encarguen ellos de todas las tareas del hogar.

Si vuelves a los 50 podrás jugar a juegos de mesa con tus padres y convertir tu casa en un auténtico salón recreativo. A esa edad compartiréis aficiones y vivir con tus padres será lo más divertido que habrás hecho nunca.

Lo mejor es volver a los 60 años porque tus padres ya estarán muertos y tendrás la casa entera para ti. Si quieres evitar los problemas del precio del alquiler, simplemente espera pacientemente durante décadas a que tus padres envejezcan y mueran para volver a la casa de tu infancia y una vez allí empezar a construir tu vida.

Martin Scorsese, indignado al enterarse de que la gente escucha sus notas de audio al doble de velocidad

Esta semana la prensa ha podido saber que Martin Scorsese, laureado director de cine, se ha indignado profundamente al enterarse de que la gente escucha sus notas de audio al doble de velocidad. “Es imposible que entiendan nada de lo que intento transmitir”, denuncia, al tiempo que señala que él ya calcula el ritmo adecuado para cada narración.

Cada vez que envía una nota de audio, Scorsese, perfeccionista empedernido, trata de aportar una serie de matices auditivos que difícilmente se pueden apreciar si se aceleran. “Son audios largos, pero porque tengo mucho que contar, muchas historias que compartir”, se justifica. “Lo que no puede ser es que yo esté meses trabajando en una nota de audio y luego la gente la escuche de cualquier manera”, lamenta.

El director de películas como Taxi Driver o Casino también ha recurrido a los medios para lanzar una petición. “No escuchéis mis audios en el móvil, por favor”, ha suplicado. Las notas de audio que ha grabado están diseñadas para ser reproducidas en auditorios, dice. “Necesitan una acústica que ningún móvil puede ofrecer”, explica.

La otra cara de la moneda la vemos en su actor fetiche, Robert De Niro, que ha pedido a la gente que, por favor, escuche sus notas de audio al doble o, si se puede, incluso al triple de velocidad. “Si esta tecnología hubiera existido hace 50 años habría ahorrado mucho tiempo de vida a mis allegados”, se sincera.

Los mejores “outfits” para bajar a reciclar a las once de la noche

Bajar a reciclar el vidrio por la noche es ya un evento social en el que se coincide con todo tipo de gente interesante, cada vez más a la moda. La presión por lucir al máximo en estos encuentros es cada vez mayor. ¿Cómo debes vestir para bajar a reciclar vidrio a las once de la noche? No hay respuesta universal o una fórmula mágica que funcione para todos, pero sí algunas recomendaciones básicas. Vamos allá.

Si vas a bajar a reciclar botellas de leche o agua, lo mejor que te puedes poner es una buena bata de cuadros marrones. Eso sí, no ates el cinturón, deja que cuelgue para que tus vecinos entiendan que eres una persona sana pero también “casual». ¡Triunfarás!

Si eres de las que bajan a reciclar a las once de la noche de un martes, lo mejor que te puedes poner son unas pantuflas con un agujero en la zona del dedo gordo. Lucirás sexy y también te sentirás cómoda gracias al aire que entra por los agujeros. Tira con fuerza el vidrio para que haga ruido y todos los que pasen se quedarán prendados de ti.

Para complementar las pantuflas rotas, si ese día quieres reciclar también tus ganas de sentirte deseada, recomendamos una camiseta publicitaria de la Casa Rural de Almuñécar, ¡el camión del reciclaje solo tendrá focos para ti!

Para las chicas más atrevidas, lo más “in” de esta temporada de bajar a reciclar a las once de la noche es una toalla cubriendo el pelo mojado y con un pantalón de pijama de 2006. Jamás lucirás más guapa que bajando tus botellas de vidrio por las escaleras llevando ese conjunto tan primaveral.

Los hombres más sofisticados, los que reciclan botellas de vino, también están optando por tenis clásicos, tan clásicos que ya los tenían desde que iban al instituto en el año 1996. Comodidad y bienestar para impresionar a cualquiera que pase cerca del contenedor de Ecovidrio.  

Si una noche te sientes especialmente canallita y quieres reciclar unas botellas de cerveza, lo que más se está llevando este año es el pantalón corto de entrenamiento del Atlético de Madrid y una camiseta sin mangas de tu padre. ¡Pocas cosas te quedarán mejor!

Y, por último, si eres de los que saben cuándo bajan a reciclar pero no cuándo regresan, lo que más triunfa esta temporada es el pijama de una sola pieza con dibujitos de payasos o de flores. ¡O de las dos cosas! Si se te alarga la noche al lado del contenedor no pasará nada porque estarás cómodo pero también sexy.

Un padre de familia está “raro” desde que vio Matrix por primera vez el pasado viernes

El viernes de la semana pasada, Rafael del Río, de Sevilla, decidió ver por primera vez «Matrix», la película de ciencia ficción de 1999 que describe un mundo que es en realidad una ilusión controlada artificialmente. Desde entonces, el hombre tiene un comportamiento extraño, según denuncian sus familiares.

«Tendrían que avisar con la película esta porque mi marido lleva días rarísimo, se queda embobado mirando las pastillas para la tensión, intentando decidirse, y dice cosas rarísimas filosóficas», asegura la esposa del afectado.

Del Río está convencido ahora de que la realidad no es más que una simulación y no se atreve a echarse la siesta reglamentaria de las cuatro de la tarde por «miedo al Matrix», cosa que le provoca fatiga y, según su entorno, «hace que no piense bien con la cabeza».

Los hijos de este sevillano intentan aprovechar que su padre ha puesto la realidad en tela de juicio para no hacer los deberes y salir hasta tarde. «Me tengo que plantar yo porque su padre les dice que da igual todo porque ellos no existen, porque son del Matrix ese», comenta la esposa.

Ayer por la tarde, dos Testigos de Jehová con traje llamaron a la puerta del domicilio familiar y Rafael del Río intentó atacarlos dando patadas voladoras que agitaban su bata de boatiné a cámara lenta. «Ahí ya decidimos pedir ayuda porque resbaló y casi se nos estroncia», explica el hijo mayor.

«Déjame decirte por qué estás aquí en Sevilla. Estás aquí en Sevilla porque sabes algo. No lo puedes explicar, pero lo sientes. Lo has sentido toda tu vida. Hay algo que anda mal en el mundo. No sabes qué es, pero está ahí, como una astilla en tu mente, volviéndote loco. Es esta la sensación que te trajo hacia mí, es el duende del Matrix. ¿Sabes de lo que hablo? Los códigos, los numeritos», se ha limitado a declarar Rafael a los medios de comunicación.

Plácido Domingo pregunta a su público si está aplaudiendo a la obra o al artista

Confuso después de recibir ayer una ovación de más de tres minutos en su regreso a los escenarios en un concierto en el Auditorio Nacional, Plácido Domingo se dirigió a su público y le preguntó si estaba aplaudiendo a la obra o al artista. El tenor se mostró muy interesado en descubrir si a la gente le gusta cómo canta o si lo que le gusta es «lo otro».

El público, entre el que se encontraba la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, siguió aplaudiendo con ansia, sin atreverse a responder a la pregunta del tenor. “¿Os ha gustado la obra o es que queréis defenderme públicamente?”, insistía Domingo con una visible inseguridad. “No, en serio, ¿sigo cantando bien o es por el tema aquel?”, continuó desde el centro del escenario mientras el aplauso atronaba.

El director de la obra, Josep Caballé Domenech, está preocupado porque no sabe si ha hecho un buen trabajo. “La gente está ovacionando, pero igual es al artista y no a la obra”, lamenta. “Debería poderse separar al artista de la obra al menos con aplausos distintos”, asegura.

La Comunidad de Madrid ya está preparando un concierto de Diego El Cigala, recientemente detenido por malos tratos continuados a su pareja. La intención es que el público madrileño le dedique una enorme ovación al igual que a Plácido Domingo, aunque también será difícil saber si se la dedican a la obra o al artista.

Una mujer da a luz a una excusa para no ver a sus amigas

Después de nueve meses gestándola, Cristina Lamancha, de 34 años de edad, ha dado a luz a una excusa para no ver a sus amigas. La mujer ya se ha saltado una cena de cumpleaños para ir al hospital, estrenando así la excusa que, según sus palabras, es lo mejor que le ha pasado en la vida.

Ahora Cristina podrá fingir que tiene ganas de ver a sus amigas, pero que no puede porque tiene que cuidar de una excusa que requiere cuidados las 24 horas del día. “Esta excusa te cambia la vida y solo quien tiene la excusa puede entenderte”, ha declarado ante la prensa. “¿Cómo voy a ir yo a una barbacoa si mi excusa tiene que dormir la siesta a las tres de la tarde?”, se pregunta.

Sus amigas han preguntado cuándo pueden ir a conocer a la excusa, pero Cristina ha usado su excusa para excusarse de presentarles la excusa. “Mi excusa tiene otitis y es mejor dejarla tranquila”, se ha excusado.

Con el paso del tiempo, cuando la excusa vaya perdiendo fuerza, Cristina hablará con su pareja para buscar juntos una segunda excusa con la que poder seguir librándose de planes que nunca les han gustado. El problema es que su pareja igual utiliza la excusa de la excusa para no tener más excusas porque una excusa ya es mucho trabajo.

Endesa recuerda en un tuit que la alternativa más ecológica a la vida es morirse y que de ese modo también se gasta menos electricidad

A fin de ayudar a sus clientes a ahorrar, la compañía eléctrica Endesa está dando consejos («luciconsejos» los ha bautizado de forma desenfadada) en sus redes sociales. El último lo ha publicado esta mañana y ha recordado que una forma «eficiente, sostenible y barata» de estar en el planeta Tierra es «muriéndose de una vez».

«¿Te animas? Solo tienes que seguir estos pasos», explicaba la compañía en Twitter para, a continuación, detallar algunos métodos sencillos «y que puedes hacer en casa» para suicidarse.

«Lo más fácil es recurrir a la clásica combinación de tostadora y bañera. Para ello te recordamos que lo más baratito es acabar con tu vida de noche o durante los fines de semana, aprovechando las franjas con tarifas más económicas :-)», indicaba Endesa en un hilo de Twitter.

«Una vez lo hayas probado, te darás cuenta de que viviendo se pierde muchísimo tiempo y de que la oscuridad eterna de la muerte permite ahorrar un montón cada año», concluía el texto.

Por su parte, y en referencia al debate abierto por los nuevos horarios de tarificación, el Gobierno ha prometido trabajar todo lo posible para adelantar la hora valle a las 22 horas a fin de que, quien quiera meter los dedos en el enchufe para dejarse llevar y acabar con todo, pueda hacerlo un poco antes.

Editan por primera vez en español «Wapaaaaa dí que sí que tu coño lo vale» de Simone de Beauvoir

Enclave de libros, la editorial especializada en pensamiento crítico, ha traducido y editado, por primera vez en España, uno de los últimos libros de la filósofa feminista Simone de Beauvoir, titulado Wapaaaaa, dí que sí que tu coño lo vale, un título en el que da un giro estilístico algo radical y directo. «La filósofa francesa se dio cuenta, al final de su vida, de que si empiezas a hablar de estructuralismo y patriarcado, gran parte del público al que te diriges te va a dar la espalda, de ahí el viraje hacia un estilo algo más sencillo», explica Victoria Camps en el prólogo.

Así, en el capítulo primero, titulado «Pavo, cállate», se pueden encontrar párrafos menos reflexivos y complejos que su obra anterior, como el siguiente: «Que si tú quieres comer pollas, coges una bolsa entera de pollas, escúchame bien, una bolsa entera llena de pollas y te las comes una a una con todo tu coño. Y a ti, Fermín, si te parece mal, pues ven aquí que te corto los cojones y hago una tortilla con ellos y te la pongo para cenar un día que estés viendo el fútbol y así la próxima vez te callas la puta boca, Fermín».

Beauvoir, ya con 70 años, deja de hablar de «sustancia y dialéctica hegeliana» para empezar a hablar de que «si se te meten las bragas por el culo, te las sacas con la mano, como hacen ellos, sin reparos, mirándoles a los ojos como ellos se rascan los huevos, que mira que están rato ahí raca-raca-raca y tú les miras y ellos a lo suyo, pues nosotras igual».

«Yo lo único que pido es que no haya mamones mediocres en todas partes, coño ya, me cago en la puta, porque sabremos que la cosa empieza a funcionar cuando también haya mujeres mediocres cortando el puto bacalao», señala la prestigiosa filósofa, que cierra el libro con la lacónica frase «En fin, amiga, date cuenta».

Simone de Beauvoir abandonó el feminismo la noche del 14 de marzo de 1979 cuando, tras 30 años de producción intelectual, su pareja sentimental, Jean Paul Sartre, le demostró, cocinando él por primera vez, que el patriarcado no existía.

Los jugadores de la Selección no saben cómo informar de que se vacunaron hace meses en Abu Dabi

Poco después de que Sanidad haya decidido finalmente dar el visto bueno a la vacunación contra la COVID-19 de la Selección española masculina de fútbol, como pidió el Ministerio de Cultura y Deportes, los jugadores se han reunido para ver cómo informan ahora de que ya se vacunaron hace meses en Abu Dabi.

«Buf, no va a sentar bien. Lo vendas como lo vendas, no gustará», advertía el jugador César Azpilicueta. Una apreciación que sus compañeros comparten. «Nos linchan», añadía esta tarde Thiago, claramente preocupado.

Según parece, los jugadores aprovecharon la invitación del rey emérito, para quien disputaron un partido amistoso en Emiratos Árabes, y fueron vacunados «porque en aquel momento parecía buena idea, no lo pensamos mucho», en palabras de José Gaya.

La opción de no decir nada y vacunarse de nuevo no da tranquilidad al equipo. «Ya son muchas defensas, el doble sería un caos, sé de qué hablo», argumenta Jordi Alba.

Al término de la reunión, y tras mucho debatir, los jugadores han optado por filtrar la información a un medio «que la gente no sepa si creer o no, de manera que no se atreva a indignarse pero tampoco pueda decir que no avisamos».

Un hombre utiliza el mapa del genoma humano para intentar llegar al punto G

Después de perderse varias veces por el camino provocando la desesperación de su pareja, Enrique Catastro, de 48 años, ha sacado el mapa del genoma humano y lo ha usado para intentar llegar al punto G. “Vale, es todo recto por aquí, después doblo a la izquierda, sigo recto de nuevo y al final otra vez a la derecha”, ha dicho con el mapa abierto en la cama.

Catastro llevaba tiempo queriendo llegar al punto G de su compañera sentimental, pero no había manera. “Tengo que agradecer a la ciencia que haya creado este mapa porque iba sin rumbo”, comenta. Enrique quería llevar a su pareja al orgasmo pero se negaba a pedir direcciones a algún vecino de la zona. “Tenía miedo de perderla a ella por el camino”, aclara.

Gracias al mapa del genoma humano, millones de personas han podido llegar al punto G, mejorando sustancialmente sus vidas y las de sus parejas. “Bueno, para eso hemos estado años trabajando en el tema”, confirman los científicos del Human Genome Project.

“Ahora el reto está en encontrar el punto H”, afirma el experto Francis Collins, que terminó con su equipo la primera secuenciación del genoma en 2013, sin tiempo para salvar su relación, que acabó dos meses antes. “No me rindo y sigo luchando, encontraremos todos los puntos del abecedario”, promete.

«¿Bueno y cuánto PCR de la botella avanzando? ¡Te salgo atún!», dice una persona que está intentando recuperar su vida social pero ha olvidado por completo cómo se interactúa

Tras decir «¿Me oyes? Yo te oigo y también te veo», Matilde Asensi, una mujer de 23 años que está intentando recuperar su vida social tras un año y medio sin ver a nadie a causa de la pandemia, se ha dado cuenta de que ha olvidado por completo cómo hablar, interactuar y, en definitiva, socializar con otras personas, según han relatado varios testigos. «Bueno, bueno, bueno. ¿Qué cafetería abrazará? ¡Vaya que sí!», ha dicho a su interlocutor, un amigo al que hace casi un año que no ve.

«Ahora vayamos a una cafetería de la terraza y al camarero del supermercado, café para todos. ¡Riquísimo! Yo pongo la tarjeta», ha propuesto a su amigo tras unos primeros minutos incómodos. Y ha añadido: «¿Gel hidroalcohólico? No: Fernando Simón, muchísimo mejor. ¡Vaya que sí!».

«Te hablo, di, di, di, di», ha dicho luego, según las fuentes. «No, di tú. Di tú. Vale. Tazas», ha sentenciado.

Los testigos han dicho que la mujer, al despedirse, ha gritado «¡Un abrazoooo!» y le ha clavado un tenedor en el ojo a su interlocutor, persiguiéndole luego durante unos minutos mientras le aplaudía y exclamaba «¡Sillas de los pollos, volvemos a vernos ahora mismo pronto 2050!».

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