El rey emérito Juan Carlos Ipagó en febrero a Hacienda 4.395.901,96 de euros, la segunda regularización fiscal por rentas no declaradas durante varios ejercicios, que suman más de ocho millones de euros de pagos en especie. Algunas informaciones ya apuntaban que el Borbón recopiló este dinero gracias a préstamos que le habrían hecho amigos de confianza y este martes El Confidencial publica el nombre de algunos de ellos, aunque precisa que el listado completo, extensísimo, se puede solicitar al Instituto Nacional de Estadística (INE).
«Juan Carlos Rodrigo, Victoria Vargas, Samuel López, Cristina Fanjul… no acabaríamos, estamos hablando de más de 47 millones de nombres», asegura el medio que ha hecho pública la información. De confirmarse, podría constituir la red de tratos de favor más extensa y compleja de la historia de la democracia en España.
«Yo no soy amigo de él y ni siquiera lo conozco en persona. ¿Que si sé quién es? A ver, claro que sé quién es. Pero no tengo nada que ver con él», intentaba defenderse esta mañana por vía telefónica Juanjo Martínez, uno de los nombres que figuran entre los benefactores del emérito. «Soy republicano, coño», insistía, aunque los datos prueban que ha estado financiando los caprichos de todos los miembros de la Casa Real desde que empezó a pagar impuestos.
Aunque desde Zarzuela no se ha querido comentar la noticia, un breve comunicado de la Casa Real recuerda que «don Juan Carlos I siempre ha tenido don de gentes y, por su carácter, se ha rodeado toda su vida de amigos que lo han apoyado siempre».
Negándose a actualizar su equipo informático para adaptarse al teletrabajo, hay aún muchísimos trabajadores que siguen usando un cinematógrafo de la marca Lumière, claramente obsoleto, para sus reuniones virtuales. “Es verdad que se me ve un poquito borrosa, pero no tengo dinero para mejorar mi equipo y hasta ahora no había prestado atención a la webcam que tenía porque apenas la usaba”, admite Rosa Linares, ejecutiva de cuentas de la multinacional Jenkins&Co.
Sus compañeros, que poco a poco han ido invirtiendo en la mejora de su equipo informático para trabajar desde casa, dicen que lo peor de reunirse con Linares es la ausencia de sonido, dado que su cámara es completamente silenciosa. “Ella exagera sus gestos para que la entendamos y es divertido ver sus trompazos y pantomimas, pero resulta complicado analizar un informe trimestral únicamente con gestos”, se queja uno de sus compañeros de trabajo.
Linares y otros trabajadores obligados a usar el obsoleto equipo de los hermanos Lumière, patentado en 1895, defienden que sus reuniones son más productivas porque enseñan cartelas muy resumidas como “¡Oh, no!”, “El tiempo pasó y llegó la primavera” o “¡¡LA CABALLERÍA!!”. Además, creen que es una ventaja que las reuniones estén limitadas a un metraje de dos minutos y medio, después del cual lo único que puede hacerse es ver la reunión de nuevo pero del revés.
La campaña de la Declaración de la R¡¡¡¡AAAAAHHHHHHHHHHHHHHHH!!!! ¡¡¡AAHHH!!!¡¡¡¡AAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!! ¡¡¡AAAAAAAAAAAHHHH!!! ¡¡¡AHHH!! ¡¡¡AAAAAAAHHH!!! ¡¡¡¡AAAAAAAAAAAhhhhhhhhhhhhhhh!!!! ¡¡AAAhhh!! ¡¡¡AAAAAAAAAAHHHHHHH!! ¡¡La Rentaaaaaa!!
¡¡¡¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHH!!!! ¡Es que no quiero ni mirar! No quiero ni ver el dinero que he ganado este año porque he ganado mucho menoooooooooosss!!! ¡¡¡Nooooo!!!
¡¡AAAHHHHHHHHHHHH!! ¡¡AAAHHHHHHHHHHHH!! ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!! ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!! ¡Nooooooo! ¡¡LOS ERTEEEEESS!! ¡¡¿Cómo pongo lo del ERTE??!! ¡¡SOCORROOOOO!! ¡¡AYUDAAAA!!! ¡¡SOCORROOO!! ¡¡Ayuda!! ¡¡¡EL ERTEEEE!!!! ¿¿CÓMO SE PONE ESTOOOO???
EL VIRUS JODER. LA PANDEMIA.
Me ahogo.
Me ahogo.
Ah, joder. Oh, tío.
Oh, joder, joder, joder, joder, joder, joder, joder, joder. Mierda. Puta mierda de la mierda. ¡¡¡AAAAAAAAAHHHHH!!! ¡¡¡AAAHHH!! Te juro que me duele, que me provoca dolor físico siquiera pensar en esto… Oh, joder, joder, joder. Oh, tío.
Tío. EL ERTE, CÓMO PONGO EL ERTE EN LA RENTA. SOY POBRE, YO LO QUE QUIERO PONER EN LA RENTA ES «SOY POBRE, ESTOY TRISTE, ESTOY NERVIOSO, NO SÉ QUÉ HACER Y NO SÉ CUÁNDO VAMOS A SALIR DE ESTE HOYO HORRIBLE! LO VEO TODO NEGRO. ¿PUEDO PINTAR DE NEGRO EL BORRADOR DE LA RENTA? JODEEEEEER. ¡¡¡¡AAAAAHHHHH!!!! YO LO QUE QUIERO ES PINTAR DE NEGRO EL BORRADOR DE LA RENTA O IR ALLÍ A HACIENDA Y QUE VEAN MI CARA, MI CARA ES EL BORRADOR DE LA RENTA. CREO QUE SI EN HACIENDA ME VEN LA CARA VAN A ENTENDER PERFECTAMENTE MI SITUACIÓN Y ME VAN A DECIR «OK, VETE A CASA, NOS OCUPAMOS DE TODO ESTO». ¿El borrador de la Renta? Mis uñas. ¿Dónde están? No hay. EL ERTEEEEE, EL SEPEEEEEEEE. ¡¡¡¡EL INGRESO MÍNIMO VITAAAAAAAAAL!!!!
¡¡¡AAAAAAAAHHHHHH!!!!
¿PUEDO PONER EN LA RENTA QUE SOY POBRE? ¿PUEDO PONER EN LA RENTA «TRISTE, NERVIOSO, ABURRIDO, COMPLETAMENTE BLOQUEADO Y, DE ALGUNA MANERA, CON GANAS DE QUEDARME AISLADO PARA SIEMPRE PERO TAMBIÉN CON GANAS DE SER RESCATADO»? ¿PUEDO PONER EN LA RENTA QUE NO QUIERO VER A NADIE NI HABLAR CON NADIE Y SIN EMBARGO MI CUERPO, DE ALGUNA MANERA QUE NO LOGRO ENTENDER, NECESITA VER A GENTE? ¿PUEDO PONER ESO?
¿Quién es la ministra de Hacienda? Que me llame, que estoy en la cama porque hace tres días que no me muevo de aquí. Estoy bajo las sábanas y no puedo presentar la Renta desde debajo de las sábanas.
Uf… Vale, a ver, vamos paso a paso.
Oh, joder. Joder. Me cago en la puta. Vale, vale. Veamos… Oh. Oh. Me da otra vez el agobio. Me da otra vez el agobio. ¡¡Ha sido un puto año de la mierda!! De la puta mierdaaaaaaaa. Noooooo. Jodeeeeeer. No he ganado una mierda este año. ¡¡¡AAAAAAAHHHHHHHHHHH!!! ¡¡¡AAAAAHHHH!!!! ¡¡¡AAAAHHHHHYADISFULKGASFHSLAHUDFK!!!! IUHSADFOUI 3BJKMNR UI ASDKFHJASLKFDJHNAOUFTYNW897OTUYFGLRHJ,DNMF`PA F SFDA SAD FAD FUÇASDFHUILOUYGLASDGOUYLHJBNIOUGLYBJHMNLIUGBKJIUHPAGDIUHDSAGHIÑSADFHOIFDÑHUSDKJHLDSFÑHIFSD
Vale, voy a coger estos papeles y los grapo juntos. Voy a graparlos y… ¡¡¡OHHHH!!! Soy pobre, soy pobre. Ya era pobre pero ahora soy más pobre.
Vale, voy a grapar una mascarilla vieja a un billete de cinco euros, creo que esto lo entenderán.
Tíos, así está mi nevera, no sé si me entiendes:
Es que…
Oh, joder. Vaya puto año de la mierda y encima ahora la Renta. Me cago en mi puta vida.
«Este vino es idiota, os lo juro, o sea, ya en el primer contacto en boca se ve que te hará pasar un mal trago, que va con segundas». Así de rotundo se expresó ayer Jaime Romero, sumiller con más de quince años de experiencia, en el XV Encuentro Enológico de Villacastilla. «Primero te atrapa con un cuerpo envolvente, lleno de matices, pero al final te deja un retrogusto amargo porque es vengativo, arrogante y seco, sin exagerar podría decir que es lo peor que me ha pasado, ojalá nunca le hubiera quitado el corcho», agregó con los ojos llorosos y sin ocultar una mueca de disgusto.
Mientras ofrecía su veredicto especializado, los compañeros de Romero empezaron a sospechar que el sumiller ya no estaba hablando del vino sino de «otra cosa, quizá de algo más personal que llevaba dentro». Si no, no se explica «desde el punto de vista enológico» que el hombre se refiriera al caldo como «gilipollas», insistiendo en que «su persistencia en el recuerdo provoca náuseas».
«Y no es tan joven como dice, porque miente: parece una cosa y luego se revela como lo que de verdad es: malo, malo con ganas, te deja seco, te vacía», agregaba atropelladamente el sumiller, que tuvo que retirarse al baño para digerir la cata en soledad, sin que el resto lo viera derrumbarse.
Tras el encuentro, Romero confesó a sus colegas que al final tuvo que devolver el vino «porque no podía pasar página sabiendo que, de algún modo, aún estaba en mí, ocupándome el paladar, impidiéndome disfrutar de nuevas experiencias». Admitió además que «su persistente sabor me llevó a ser injusto con las catas que vinieron luego, a las que no valoré como merecían porque yo no estaba equilibrado».
Siguiendo los consejos de su terapeuta, Jaime Romero ha decidido pasar una temporada «bebiendo solo agua» hasta que se encuentre en condiciones de decantarse por otro vino y pueda abandonarse sin grandes reservas a lo que la copa le pueda ofrecer.
A principios de marzo de 2020, El Mundo Today tenía cero suscriptores digitales. En la sede del periódico se trabajaba en una de las mayores transformaciones en la historia de la compañía, un cambio sobre el que debían asentarse las bases para un futuro estable que garantizara la rentabilidad del diario y, en consecuencia, el empuje de un periodismo independiente de alcance global. Fue entonces cuando se declaró la pandemia del coronavirus, una de esas noticias que marcan a generaciones. Los planes de lanzamiento de un modelo de suscripción digital quedaron pospuestos hasta mayo. Los esfuerzos se concentraron en una labor de servicio público y en adaptarnos a las circunstancias, obligados como tantos otros a trabajar desde nuestras casas. Hoy, menos de 11 meses después, El Mundo Today ha construido una gran comunidad con cinco nuevos suscriptores digitales que se reparten por todo el mundo -Barcelona, Madrid, Segovia, Murcia y Vigo-, un hito en la prensa española.
Los ciudadanos, necesitados de información rigurosa y útil, de datos y hechos, vivían pegados a sus teléfonos móviles y a las pantallas de sus ordenadores para comprender lo que estaba ocurriendo en el mundo, en sus países y, en muchos casos, en sus familias. El vínculo permanente que el periódico estableció con su audiencia no tenía precedentes. José Carlos, de Madrid, fue el primero en entender que en la suscripción digital, de solo 28 euros anuales, estaba el futuro de la información de confianza. Tres meses después, en septiembre, se unieron Teresa y José Luis. El cuarto suscriptor, Álvaro, se dio de alta en noviembre y el quinto y último, Miguel Ramos, hermano de uno de los redactores de El Mundo Today, Javi Ramos, se apuntó ayer mismo.
“Estamos apenas arrancando un proyecto de largo recorrido, que corre en paralelo al imparable proceso de transformación digital de la compañía en todas sus áreas y que nos permite prescindir de los banners y la publicidad programática”, señala Kike García, socio fundador de El Mundo Today. “La pandemia lo ha acelerado y vamos a acompañar a la sociedad y a los cinco lectores. Ellos son nuestra guía fundamental. Los resultados en estos meses nos confirman que estamos en el camino correcto para un diario de calidad y global como es El Mundo Today”, asegura su compañero Xavi Puig.
Al cierre de la edición, la cifra actualizada de cuatro suscriptores -Álvaro ha cancelado su cuenta antes de que acabara el año- permite creer que aún queda mucho margen de crecimiento por delante.
Esta mañana, el presidente del Gobierno ha decidido hacer una comparecencia específica para lanzar un mensaje optimista y tranquilizador a la población asegurando que 33 millones de turistas franceses estarán vacunados a finales de agosto. “Este verano alcanzaremos la inmunidad de rebaño entre todos los turistas franceses que vengan a divertirse a nuestro país”, ha declarado.
Con los turistas franceses inmunizados, el Gobierno considera que se podrá reabrir del todo la hostelería y reactivar la economía. “Primero vacunaremos a los franceses más jóvenes, los de la franja de edad entre 18 y 25 años”, ha explicado. “Después iremos subiendo hasta llegar a los mayores, que también tienen todo el derecho a venir a disfrutar de nuestro país”, ha dicho en referencia a los turistas franceses.
Con esta intervención, Pedro Sánchez ha querido dar un mensaje de optimismo a la población española que veía que las vacunas no llegaban, asegurando que el Gobierno ya ha empezado a mandar dosis a Francia. “En julio tendremos 25 millones de franceses vacunados”, ha anticipado. “Este verano los franceses podrán hacer vida completamente normal en nuestro país sin ponernos en peligro”, ha prometido.
Sobre vacunar a los ciudadanos españoles, Pedro Sánchez ha declarado que ese tema debe ser gestionado por los gobiernos de Grecia, Tailandia y República Dominicana. “Yo no me puedo meter en las políticas sanitarias de otros países”, ha aclarado.
La vida en ocasiones tiene cosas que parecen escritas por el más retorcido guionista de Hollywood. Si no que se lo digan a Paco Álvarez, dueño de la Ferretería Paco, de Alcobendas, que esta semana ha descubierto que hay una ferretería que se llama exactamente igual en León. “Todavía no doy crédito, estoy en shock”, se ha sincerado ante los reporteros que han ido a cubrir la noticia.
Desde hace más de 15 años, estas dos ferreterías con exactamente el mismo nombre operaban en ciudades distintas sin siquiera sospechar que compartían denominación comercial. “Es como enterarte de repente de que eres adoptado y tienes un hermano gemelo”, dice Paco de la Ferretería Paco de Alcobendas. “Siempre he creído que mi ferretería era única, y ahora resulta que no, lo que en cierto modo me hace replantear todo mi modelo de negocio”, expresa. “Es que hasta vendemos el mismo tipo de tornillo”, añade.
La coincidencia de nombre entre estas dos ferreterías da miedo, al menos se lo da a Paco de la Ferretería Paco de Alcobendas. “Yo no creo en la magia pero es que esto es increíble”, insiste. El modesto empresario ya está planeando un viaje a León para conocer a su ferretería homónima y ponerle cara al Paco de la Ferretería Paco de León. “Igual es un poco raro, pero creo que es ineludible que nos conozcamos, no podemos ignorar esta situación tan excepcional ni asumirla como normal”, afirma tajantemente.
La prensa nacional se ha desplazado a León para hablar con Paco, el dueño de la Ferretería Paco que está situada en León, y aunque el hombre se ha mostrado emocionado por la atención mediática, ha asegurado que “El Paco de Alcobendas me copió el nombre y el negocio, yo fui el primero en tener la idea de vender tornillos y herramientas, incluso pintura, Paco es un plagiador y voy a hacer que me pague todo lo que me debe”.
Lectores de prensa de toda España han informado hoy de que una noticia bastante positiva sobre el futuro con el titular “Futuro mejor: la robótica es la gran ocasión para ser más eficientes, competitivos y sostenibles”, publicada esta mañana, se trata muy probablemente de contenido esponsorizado por algún banco, por alguna compañía aseguradora o por alguna empresa energética. “Cuidado, no nos hagamos ilusiones con todo este optimismo pese a que esté en un contexto informativo y parezca veraz porque podría ser publicidad”, alertan los lectores.
“Todo este bloque destila un buen rollo que no puede ser información de verdad, sino que posiblemente sea patrocinado y… ¡Aquí lo tenemos! El logo del Banco Santander”, han señalado los lectores, confirmando sus sospechas.
“En cuanto ves una noticia que no habla de que estamos condenados y que nos vamos a extinguir en décadas, tienes que asumir que es un anuncio y que, si lo lees, vas a acabar firmando algún tipo de contrato”, dicen los lectores y consumidores de medios de información. Y afirman que todos los artículos que hablan de lo que nos depara el futuro sin mencionar hambrunas o que se centren en “casos de éxito” realmente inspiradores, enmarcados en secciones con nombres como “Aprendemos juntos”, “Futuro Verde” o “¡Gente sostenible 5G!”, son casi siempre publicidad de alguna empresa del IBEX-35.
Las fuentes indican que una “buena pista para saber si estás leyendo publicidad” es que la noticia sea sospechosamente optimista sobre la tecnología, el emprendimiento y, en general, la condición humana. Y también que la persona que sale en la fotografía muestre una sonrisa demasiado confiada.
“Excepto si es un vertido de petróleo, es casi imposible leer noticias sobre medio ambiente que no estén patrocinadas por las mismas compañías que generan la preocupación por el medio ambiente”, denuncian los lectores.
Ocho de cada diez lectores de prensa ya solo leen las noticias en las que pone “Patrocinado por” porque son las únicas buenas noticias que se pueden encontrar en los medios. “Nunca vas a encontrar algo muy negativo al lado del logo de Caixabank y ese es el tipo de información que a mí me interesa: consejos para ser más competitivo, más productivo y, muy posiblemente, más feliz, al menos en apariencia”, admite un lector de El Confidencial.
“Es muy importante despertar el espíritu crítico entre los lectores. Al menos, ese es el auténtico objetivo de El Mundo Today: entretener pero también poner en alerta a la gente”, explica Kike García, director de El Mundo Today. Y señala que “ese tipo de valores son los que hacen posible un mañana mejor y ponen a una sociedad en alerta, facilitando el emprendimiento, la innovación, la ciencia y la competitividad”. Según dice, desde su startup han hecho “mucha pedagogía” enseñando a las empresas a arriesgarse al vincular su marca a contenidos “un poco más divertidos y gamberros, y no solo ese buenrollismo que resulta tan aburrido”.
“Y ese trabajo que hacemos sería imposible sin encontrar sinergias de cooperación con ‘partners’ como Banco Santander”, añade este joven emprendedor.
El Mundo Today, en colaboración con Banco Santander, tiene como principal objetivo dar a conocer todas aquellas noticias que transforman la sociedad, impulsan el progreso y nos hacen, en definitiva, más felices.
Un estudio presentado esta semana por el Observatorio de la Unión Europea concluye que la percepción de los inmigrantes entre la ciudadanía mejora si estos llevan colgando de su espalda una bolsa de Glovo o de cualquier otra empresa de reparto. En el caso de que el inmigrante en cuestión lleve un pedido nuestro, su presencia en nuestro país pasa a ser considerada «positiva o muy positiva».
«Los europeos se muestran muy favorables a la inmigración cuando el inmigrante llega a tiempo y deja el paquete en buenas condiciones, sin tirarlo de cualquier manera o embutirlo en el buzón de mala manera», confirma el estudio. «El racismo se empieza a notar cuando la hamburguesa llega fría», señala asimismo el informe.
Los datos avalan la decisión que ha tomado hace unos días la ONG Open Arms, cuyo barco se encargará a partir de ahora de repartir paquetes de Amazon aparte de rescatar migrantes que intentan llegar a las costas europeas en el marco de la crisis migratoria. «El incidente del Evergreen nos hizo ver que los gobiernos se implican cuando está en juego el comercio, así que a partir de ahora nos dedicaremos también al envío de paquetería», confirmaba la organización en sus redes sociales el pasado lunes. «Sin acogida de migrantes no hay paquete de Amazon, ya veréis cómo se nos ofrecen todo tipo de facilidades», agregaba la entidad.
Entre muchas otras declaraciones, el estudio de la UE incluye el caso de un encuestado de Valencia, que admite haber sido «racista de Deliveroo durante un tiempo por culpa de una mala experiencia». Al pasarse a Uber Eats y Just Eat, se dio cuenta de que «malas experiencias puedes tenerlas en todas las plataformas, así que no se puede juzgar al inmigrante por la empresa para la que trabaja. Hay de todo en todas partes. Ahora me he revisado y ya no discrimino a la gente por la app», señala el voluntario.
Completamente frustrado y cansado de un año de restricciones que no ha cumplido en absoluto, Antolín García, de 45 años, asegura estar deseando volver a hacer “vida normal”, según ha declarado a la prensa. “Estoy harto de la mascarilla, de no poder ir a bares y de no poder ver a mis amigos”, ha dicho García, pese a que apenas usa la mascarilla, va a bares varias veces por semana y ha quedado con amigos todos y cada uno de los días desde que empezó la pandemia en febrero de 2020.
“Necesito volver a la normalidad… una normalidad que es idéntica a lo que he estado haciendo durante todos estos meses porque he hecho oídos sordos a todo lo que se ha aconsejado que no hiciera”, ha explicado.
“Ayer estuve en una fiesta organizada en casa de un colega y todos estábamos igual, locos por estar de fiesta”, ha declarado. Según dice, la pandemia está resultándole “intolerable” y no sabe cuánto tiempo más podrá seguir cumpliendo las restricciones y medidas que no ha cumplido ni una sola vez.
“Estoy desesperado por no poder ver a nadie, por no poder dar besos y por tener que llevar la mascarilla todo el rato”, ha declarado con la mascarilla en un bolsillo. García ha explicado que, exceptuando este último puente, el fin de semana anterior y prácticamente todos los otros fines de semana del año, ni siquiera puede recordar cuándo fue la última vez que pasó un fin de semana fuera de casa.
“Esto va a acabar mentalmente con muchos de nosotros”, ha dicho pese a que él ya estaba loco desde 2010.
Juan Cala no dijo «negro de mierda». Esta es la conclusión del VAR tras el análisis del enfrentamiento Cádiz-Valencia de la vigésimo novena jornada de Liga, que fue interrumpido ayer tras el polémico intercambio de palabras entreJuan Cala y Mouctar Diakhaby. Este último interpretó que Cala había proferido un insulto racista que no fue tal. «Las dinámicas actuales del capitalismo salvaje abocan a la humanidad a un futuro negro bastante mierda», habría dicho en realidad el jugador en pleno encuentro, según el análisis detallado del movimiento de sus labios.
«Hombre, si dijo esto estamos totalmente de acuerdo», ha declarado esta misma tarde Diakhaby. «De hecho, la propia polémica muestra hasta qué punto tiene razón el compañero: la información, convertida en bien de consumo inmediato, en fetiche capitalista de usar y tirar, prioriza la estridencia sensacionalista por encima de la deontología, y así nos va. Nosotros mismos, esclavos de esta vorágine, hemos caído en la trampa», ha argumentado el jugador.
Cala ha recordado que «el diálogo es más necesario que nunca, tanto dentro como fuera del terreno de juego, porque constituye realmente el arma más efectiva contra la razón instrumental a la que aludía Habermas». Palabras que Diakhaby ha querido matizar: «Diálogo sí, pero no un simple intercambio de opiniones: es importante que los argumentos puedan ser expuestos en el discurso público y sujetos posteriormente a análisis según los preceptos de la más clásica lógica aristotélica». Cala no ha tardado en replicar al jugador: «Recurrir a Aristóteles no nos sirve para nada en una sociedad totalmente transformada; Habermas parte, y creo que con acierto, del ideal de la Ilustración, que es aquello en lo que deberíamos inspirarnos».
«Considero que Aristóteles es plenamente vigente y que la Ilustración que tanto idolatran los habermasianos adolece de muchos sesgos propios de aquella época que también cabría superar», ha defendido el jugador del Valencia. La respuesta de Juan Cala no se ha hecho esperar: «Ya hay que ser negro de mierda para defender la sociedad esclavista de la Grecia clásica».
Rechazando el alarmismo adoptado por los ecologistas, una mosca del vinagre llamada Zorg ha expresado hace unos minutos su sorpresa por el tono apocalíptico...