psicopatología conyugal

"VIVÍA ENTREGADA A ÉL EN CUERPO Y ALMA", ADMITE

Rompe con su pareja tras siete años de felación

Andrea Morente, bilbaína de 28 años, ha decidido romper con su pareja tras siete años de felación ininterrumpida. “No me arrepiento de nada pero últimamente notaba que estaba demasiado volcada en él, no tenía espacio para mi individualidad y estábamos estancados” reconoce Morente, que aspira a batir el récord mundial con una felación que ha llevado a cabo sin pausas desde que conoció a Juan Pazos, su novio hasta hace apenas unas horas.

Sigue leyendo…

ERA SU ÚLTIMA OPORTUNIDAD PARA DEMOSTRAR QUE HABÍA CAMBIADO

Un alto ejecutivo aparece en el último minuto del partido de fútbol de su hijo

Un accidente de automóvil en la M-30 provocó ayer por la tarde una severa ralentización del tráfico que hizo que Andrés Mandrana, gerente de una importante consultoría madrileña, llegara tarde al partido que su hijo Jorge estaba disputando en el polideportivo del colegio San Eusebio. El entorno de la familia asegura que la situación de Andrés Mandrana es ahora muy comprometida. Ver jugar al niño, apoyarle en un momento clave de su vida, era su última oportunidad para demostrar que su familia le importaba.

Sigue leyendo…

TUVO QUE INTERRUMPIR UNA CHARLA PARA CONTESTAR "YO TAMBIÉN"

Llaman a un alto ejecutivo sólo para decirle “te quiero”

Anthony Frost, gerente de una importante multinacional farmacéutica, vio interrumpido ayer su discurso en una junta de accionistas por culpa de una llamada telefónica. Aunque tenía el timbre del teléfono desactivado, pudo ver que quien llamaba era su esposa. Temiendo que se tratara de una urgencia -su suegra está en el hospital aquejada de una pulmonía-, respondió de inmediato y comprobó que su mujer sólo quería expresarle su más profundo afecto. Obligado a decir “yo también”, provocó carcajadas entre la audiencia.

Sigue leyendo…

QUERÍA DECIRLE AL MUNDO "EH, QUE ESTOY AQUÍ"

Un señor se atreve con una camisa rosa

Rompiendo con una estética fijada tras años de estabilidad y haciendo gala de una osadía “que no tuve ni en la mili”, Antonio Moreno se levantó ayer por la mañana con ganas de experimentar “y de decirle al mundo: ‘eh, que estoy aquí’”. Para ello, decidió arriesgar y ponerse una camisa de color rosa. Al verle, su esposa se limitó a decir: “Pues tú mismo, Antonio”.

Sigue leyendo…