Un accidente de automóvil en la M-30 provocó ayer por la tarde una severa ralentización del tráfico que hizo que Andrés Mandrana, gerente de una importante consultoría madrileña, llegara tarde al partido que su hijo Jorge estaba disputando en el polideportivo del colegio San Eusebio. El ejecutivo asegura, además, que se le convocó a una reunión de urgencia a última hora y, aunque envió un mensaje de texto a su esposa para disculparse y avisar de que llegaría 20 minutos tarde, la retención en la M-30 “lo echó todo al traste”.

Aún y así, Mandrana considera “un logro reseñable” haber podido llegar antes del fin del partido, cuya importancia resultaba vital para el niño, según había advertido la madre de éste varios días antes. El entorno de la familia asegura que la situación de Andrés Mandrana es ahora muy comprometida. Ver jugar al niño, apoyarle en un momento clave de su vida, era su última oportunidad para demostrar que su familia le importaba.

La mujer del empresario no ha querido hacer declaraciones y, aunque los asistentes al partido dicen que no exteriorizó su malestar, fuentes fiables revelan que, al acabar el encuentro, Andrés le preguntó si quería conducir ella de vuelta a casa, recibiendo como respuesta la sentencia “Eres un hijo de puta”.

“No es recomendable que el señor Mandrana intente justificar su retraso apelando a factores externos. Cualquier alusión a lo ocurrido no hará más que jugar en contra de sus intereses. Se inicia ahora un inevitable proceso de penitencia conyugal que se suma a una relación ya deteriorada por el paso del tiempo. Sólo una grave enfermedad del niño, o en general el hecho de que su vida corriese peligro, podría unir de nuevo a la pareja ante una lucha común. Pero es arriesgado provocar esta situación y, según cómo se haga, puede constituir delito” explica el doctor Soler, experto en psicopatología conyugal. El hecho de que el pequeño Jorge no sufriera lesión alguna durante el partido no ha ofrecido a Mandrana ocasión alguna para mostrar su sincero interés por la criatura.

Según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas, el grado de tolerancia de las madres españolas ante la falta de interés de sus maridos para con sus hijos es de los más altos de Europa, aunque se ha constatado también que el envío de ramos de flores, la compra de regalos caros para el niño o la película “Pretty Woman” han perdido eficacia como elementos paliativos. “El empresario español debe echar mano ahora de su creatividad para superar estas crisis. A veces, es más recomendable empezar de cero otra relación, especialmente si el empresario tiene músculo financiero para afrontar los gastos del divorcio y el pago de una pensión”, afirma Soler. Andrés Mandrana se muestra escéptico ante la posibilidad de abandonar el hogar familiar. Cree que ello no evitaría que, de vez en cuando, su actual mujer siguiera reprochándole cosas. “Muchas veces me dice que el niño será mi hijo toda la vida y que, aunque a ella la trate como a una mierda, no tengo ningún derecho a hacerle eso a él. Creo que el problema de fondo es Jorge. Y también el tráfico en Madrid, que no ayuda nada”, argumenta.

Jorge Mandrana no consiguió marcar ningún gol durante el partido pese a que jugaba como delantero. Según su entrenador, se mostró “pasivo y apático” hasta el final. El equipo encajó cuatro goles y se despidió definitivamente de la liga juvenil.