
Doña SofÃa partió ayer de Santander rumbo a Londres a bordo de su torpedo para visitar el hospital en el que se encuentra ingresado su hermano Constantino de Grecia recuperándose de una reciente intervención en el corazón. Tras verle, aprovechó la ocasión para mostrar su apoyo a los niños ingresados en el área de disfunciones ideológicas, concretamente a las criaturas anarquistas. “Son un encanto y aparentemente nadie dirÃa que están enfermos. Luego, claro, lo notas en su actitud” apuntó la Reina.