Jimmy Kimmel regresó este martes a su programa con un extenso monólogo de apertura que ha hecho pensar al público estadounidense que, visto en retrospectiva, “quizá Disney y Trump tenían razón”. Los espectadores de todo el planeta, y también el silencioso público del plató, comprobaron horrorizados cómo Kimmel abría su esperado monólogo diciendo: “Estos días he aprovechado para hacer introspección y para pensar. He reflexionado mucho sobre lo que sucedió, mucho. Y creo que ahora, tras la vorágine, es momento de preguntarse cómo fue posible que el asesino le diera en el cuello y no en la cabeza, con la cara esa gigante que tenía. Porque vaya cara gigante, madre de Dios. ¿Tengo razón o no?”.
Conforme transcurrían los 20 minutos que duró su monólogo de apertura, más televidentes de ambos lados del espectro político pedían la cancelación inmediata del programa. “Ha sido un error pedir que vuelva”, posteaban en redes sociales miles de estadounidenses, mientras Kimmel preguntaba: “¿Quién soy? ¿Quién soy? Gururururuglllhhh… Ah, ah, mi cuello, mi cuello, nooo… Oh, mi hermoso cuelloggghhhhhrrhghghghhhh. ¿Quién soy? Va, a ver si lo adivinan. ¿Nadie lo sabe? Pista: tengo una cara del tamaño de Arkansas… En fin, imitaciones, lo mejor de la comedia”.
“Mickey Mouse es trans. Y ojo: esto lo convierte en un asesino potencial. Lo digo muy en serio”, dijo Kimmel, ofendiendo al conjunto de la ciudadanía estadounidense y también a la empresa propietaria de su cadena.
El momento más desagradable de la noche tuvo lugar cuando Kimmel, tras quince minutos de silencio, se acercó a algunos miembros del público y les preguntó si eran pareja y a qué se dedicaban.
Disney ya ha anunciado el despido fulminante de Kimmel, decisión que esta vez ha sido aplaudida unánimemente por millones de personas.