Se le aparece Satanás para felicitarle personalmente
El Diablo se apareció ayer por la noche en un domicilio del barrio de Les Corts, en Barcelona, para dirigirse directamente a Jonás Puigverd, inspector de Hacienda de 42 años. “Estaba revisando unos papeles y se presentó ante mí envuelto en humo. No me asusté porque los que trabajamos de cara al público hemos visto de todo. Aún así, impone respeto”, explica Puigverd. Satanás acudió para felicitar personalmente a este ciudadano barcelonés que trabaja en la Agencia Tributaria.
Con el fin de contagiar a España del espíritu de recuperación económica que viven otros países europeos, el Gobierno ha decidido ejecutar medidas urgentes “dirigidas a empoderar nuestras finanzas públicas sacando más partido de los recursos que ya tenemos”, en palabras de José Luis Rodríguez Zapatero. “Pensamos sobre todo en los dientes de oro. Juntando todas las piezas que hay en el país, fundiendo todo ese oro, obtendríamos cantidades cercanas a las reservas del Banco de España”, ha añadido.
Hace dos meses, un empresario alicantino se hizo acompañar de un coro de niños cantores para despedir a una plantilla de más de trescientas personas y consiguió su objetivo sin provocar mal ambiente. Ahora, el Ministerio de Economía y Hacienda le ha copiado la idea y ha contratado a varios grupos de niños para que sus inspectores dejen de sufrir miradas airadas cada vez que acuden a empresas para realizar auditorías.

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