sábado 20 de marzo de 2010
NADIE SOSPECHÓ NADA

Descubren un cactus que se hacía pasar por funcionario

Antonio Ismael Fernández Arias, funcionario del Ministerio de Economía, lleva desaparecido desde noviembre. Sin embargo, sus compañeros y superiores no notaron su ausencia hasta ayer por la tarde, cuando otro funcionario tropezó y cayó encima del trabajador. Entonces, el dolor de los pinchazos le hizo notar que aquello no era su compañero de oficina, sino un cactus. Sus superiores justifican no haber notado el “cambiazo” porque el trabajo seguía atascado como siempre. Leer más »

Intenta completar un sudoku

Un funcionario lleva desayunando desde febrero

Hace nueve meses que Frederic Sants, auxiliar administrativo de la Generalitat de Cataluña, no regresa a su puesto de trabajo. El motivo no es una baja laboral ni un despido: según parece, salió a desayunar el 3 de febrero del año en curso y todavía no ha vuelto. Aún permanece en el bar Sky, muy cercano a su oficina, sentado en la barra y comiéndose un bocadillo de jamón.

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LOS MÉDICOS NO PUEDEN DETENER LA ESPIRAL

Un funcionario empalma una siesta con otra

Apenas reacciona ante los estímulos.

Apenas reacciona ante los estímulos.

Arsenio Lardín, funcionario de la Diputación de Barcelona, inició una siesta el pasado jueves y su organismo ha sido incapaz de darla por terminada. “Es imposible su reanimación, ha entrado en una espiral de somnolencia parecida al coma, pero a nivel fisiológico es una siesta de toda la vida” asegura el médico y amigo de la familia que le atendió desde el primer momento. El caso ha atraído la atención de numerosos especialistas a nivel internacional, y se planea importar de Alemania un despertador gigante que podría hacerle reaccionar. Leer más »

HA DADO POSITIVO EN CLOROPLASTO

Descubren a un funcionario haciendo la fotosíntesis

Antonio P.

Antonio P.

Antonio P. trabaja en el departamento de administración del Ayuntamiento de Madrid desde hace veinte años sin quejas por parte de sus superiores ni de sus compañeros. Sin embargo, hacía dos semanas que “estaba como más retraído y concentrado en sí mismo”, afirma Dolores Ávila, que trabajaba a su lado desde hacía más de ocho años “hasta que pidió que le trasladaran a una mesa que está más cerca de la ventana”. Antonio alegó motivos de salud y se le concedió el traslado, pero Dolores siempre sospechó que no se trataba de un tema médico y que “había algo detrás de aquella actitud”. Leer más »