El maldito móvil de los cojones probablemente se haya equivocado porque un mensaje indica que el límite diario de 60 minutos de uso se ha agotado a la una de la noche pese a que, según su propietaria, Esther Gallofre, de Girona, técnicamente todavía no se ha ido a dormir y por tanto “no puede ser que se haya agotado el límite del día si todavía no hemos cambiado técnicamente de jornada”. “No funciona la puta mierda esta”, ha insistido la mujer, según han informado fuentes cercanas al sofá de su casa, donde han sido agotados, exactamente a la 1:00 AM, los minutos del límite diario de uso que ella misma estableció.
Gallofre se ha visto obligada a pulsar la opción “ignorar límite hoy” por 34º día consecutivo, lo que le permitirá seguir navegando hasta las cuatro de la madrugada y olvidarse del límite de uso hasta las doce de la noche de mañana, cuando se activarán las del día siguiente y que se agotarán, según señalan todos los analistas, a la una de la noche otra vez.
Muchos usuarios, conscientes de sus problemas de adicción a las pantallas, han empezado a usar las herramientas de limitación de uso que incluyen tanto las aplicaciones como los dispositivos, lo que empeora en general su experiencia y les obliga a introducir códigos de seguridad que ellos mismos han establecido para poder seguir navegando con libertad. Según las estadísticas de las compañías, cada vez es más habitual que los usuarios establezcan un límite de uso de 1440 minutos diarios, lo que les permite usar la aplicación durante veinticuatro horas seguidas.












