En el día de ayer, los Culkin volvieron a dejar a su hijo Macaulay solo en casa mientras el resto celebraba el Oscar de su hermano en el teatro Kodak. Con las prisas por acudir al evento, y debido a un despertador que no sonó a tiempo, los padres, tíos, hermanos y primos del actor salieron corriendo a toda prisa en dirección Los Ángeles dejándose a Macaulay olvidado en la habitación en la que dormía.
Aunque inicialmente, mientras su hermano se alzaba con el Oscar a mejor actor de reparto, Macaulay disfrutaba de su tiempo a solas, aprovechando para comer cantidades industriales de helado, bailar por la casa, ver películas violentas o colarse en la habitación de su hermano Devin, en el transcurso de las horas el intérprete comenzó a echar en falta a su familia.
En el momento en el que se anunciaba la victoria de Kieran en la gala de los Oscar, dos rateros aprovecharon para irrumpir en el domicilio y Macaulay tuvo que improvisar varias trampas para impedir que se salieran con la suya. Gracias a su pericia a la hora de imaginar mecanismos defensivos, el actor consiguió mantener a raya a los dos maleantes, que acabaron siendo apresados por la policía después de sufrir todo tipo de heridas.
No fue hasta que Kieran pronunció su discurso de aceptación que la familia se dio cuenta de la ausencia de Macaulay Culkin, momento en el que la madre movilizó cielo y tierra para volver a Chicago junto a su hijo. Desgraciadamente, a la gala de los Oscar todavía le faltaban dos horas para terminar, lo que impidió que la familia se reuniera ayer. Macaulay Culkin ha podido reencontrarse con sus familiares este mediodía.










Por favor, que alguien les enseñe a los americanos a poner nombres
Podría haber terminado en tragedia. Hay que tener más cuidado señora Caulkin y familia.