
La primera vez que una empresa de cosméticos recurrió a una mujer dedicada a la polÃtica fue hace un año. Dove eligió a la Reina SofÃa para su campaña “Por la belleza real”. Aunque en aquel caso no se trataba de una polÃtica propiamente dicha, muchas marcas descubrieron un filón. La última en caer ha sido Hillary Clinton, que da imagen a una nueva lÃnea de Tena Lady “pensada para mujeres con gran peso en sus empresas, con grandes ingresos pero también grandes pérdidas de… bueno, ya saben, de eso”. En esta ocasión, sin embargo, la marca ha sido demandada.