
“Hacía tiempo que no veía tal muestra de valentía y entrega entre los jóvenes” admite el veterano general Padilla con brillo en los ojos. “Nos llenamos la boca hablando de pérdida del sentimiento nacional y sin embargo este aluvión de solicitudes sólo puede deberse a la obediencia y el deber a la patria. En mis cincuenta años de servicio es la primera vez que veo tal fervor”. Sin embargo, no todos son de la opinión del general. Entre los altos mandos se sospecha que los nuevos reclutas podrían haber ingresado en el Ejército para conseguir un trabajo y no por el orgullo de representar a su país ante una posible contienda.