
El presidente de los Estados Unidos explicó ayer su plan de rescate del sistema financiero. Aparte de las medidas económicas -limpiar el sector bancario de “activos tóxicos” y forzar a los pobres a compartir entre ellos sus limosnas-, presentó un documento anexo con un “plan de rescate emocional” destinado a “liberar de negatividad el estado de ánimo de la población”. La medida “emplazará a erradicar producciones culturales que inviten a la melancolÃa, tales como baladas y culebrones de media tarde”.