Aunque para muchos era la favorita, muchos miembros del vaticano están señalando estos días, en plena carrera por la sucesión de Bergoglio, los tuits racistas que la actriz publicó entre 2019 y 2024. Gascón han recibido una ola de críticas desde que salieron a la luz y finalmente han arruinado, no solo su posibilidad de ganar un premio Oscar hace dos meses, sino también la de ser elegida Papa por el cónclave vaticano que se celebrará la semana que viene. La actriz ha publicado varias declaraciones alegando estar “profundamente apenada por aquellos a quienes he causado dolor” y recordando que “el arrepentimiento y el perdón son valores profundamente cristianos” a lo que agregó que ella no es racista y que muchos de sus comentarios racistas “han sido sacados del contexto del racismo en el que fueron publicados”.
“Podría haber sido la primera mujer en ser nombrada Papa pero los tuits son inexcusables y sería impensable ahora darle las claves de la cuenta ‘Pontifex’”, explica el padre Tomás Almunia, teólogo español en el Vaticano, que considera que la carrera pontificia de Gascón es una vía muerta sin posibilidad alguna.
En sus tuits antiguos, Gascón hacía comentarios sobre el islam, George Floyd y la diversidad en los Oscar, entre otros temas. Gascón, que ha desactivado sus cuenta de la red de Musk, afirma en su última declaración en Instagram que ha estado en una «montaña rusa de emociones».
«Qué casualidad que llevo 9 meses intentando mandar un mensaje de esperanza al mundo y justo ahora que toca elegir Papa, casualmente, soy la peor persona del mundo», añadió.
La defenestración de Gascón (por quien Bergoglio ya había demostrado antipatías) deja el camino libre a Kevin Spacey.























