Acusándole de “prevaricación de libro”, el juez Juan Carlos Peinado ha citado a declarar como testigo al juez Juan Carlos Peinado para que declare como testigo en la causa que sigue contra Begoña Gómez por tráfico de influencias, entre otros delitos, informan fuentes jurídicas. Aunque por ahora el juez Peinado no va a presentar cargos contra el juez Peinado, considera que podría haber indicios. “Al investigar el caso Begoña hay un nombre que aparece una y otra vez y es el mío, lo que resulta sospechoso y por tanto creo que lo mejor es que esa persona, o sea yo, explique qué es lo que sabe del asunto”, habría explicado el juez Peinado a sus colaboradores cercanos.
“Cuanto más investigo lo que ha hecho este juez, que soy yo, más sospechoso parece”, habría estado repitiendo el juez durante los últimos días.
La declaración del juez Peinado se enmarca en la decisión del juez de abrir una pieza separada para investigar un presunto delito de prevaricación ante los recursos presentados por la Fiscalía y la defensa, que habrían puesto sobre la pista al juez Peinado sobre las “sospechosas” actividades del juez Peinado. El juez Peinado, que ha recibido la citación hoy mismo, asegura no estar sorprendido por su propia decisión de citarle a declarar dado que lleva meses investigando a cualquier persona que haya tenido contacto con Begoña Gómez aunque sea remotamente. Según fuentes jurídicas, fue el propio juez el que buscando el origen de la presunta trama ha visto que todas las indagaciones apuntan a una única dirección: su propia cabeza.
El juez se las verá consigo mismo el próximo martes 3 de junio a las once de la mañana en uno de los espejos del baño de hombres del Juzgado de Instrucción de Madrid. El magistrado cree que no tiene nada que esconder y por ahora se defenderá a sí mismo de sus propias preguntas, aunque no descarta acabar recurriendo a un abogado.





















