Hartos de meses de de penumbra y considerando que ya “llegó la hora de cambiar los relojes y volver a la luz”, los españoles han vuelto a acudir a Google para introducir búsquedas como “cambio de hora cuando es cuando se acaba esta negrura sin fin”, “cambio de hora por favor que sea ya dime que es mañana” o “cómo inducir un coma farmacológico hasta que cambie la hora con productos de cocina”.
La tendencia es normal en estas fechas y a finales de febrero suele dispararse la búsqueda de información a través de los buscadores de Internet. Un análisis detallado de Google Trends, una herramienta que ofrece el gigante de Internet, permite saber que, completamente desesperados, los españoles no hacen búsquedas escuetas como “cambio de hora fecha” sino que aprovechan el cajetín de búsqueda para volcar en ella su angustia. Así, la frase “En esta oscuridad que devora los días y ahoga la razón, en esta inmensidad negra e indiferente de calles yermas de hombres, siluetas oscuras de una civilización olvidada, ¿cuándo se cambia la hora? Oh, por favor, que sea ya, que sea este fin de semana” ha sido utilizada hasta 300 veces en los últimos días por diferentes personas, que han introducido exactamente la misma cadena de palabras para saber cuándo llega de una vez el cambio de hora de primavera.
El sur de España es la zona en la que más veces se efectúa la búsqueda (varias veces al día por ciudadano) mientras que en otras zonas, como Galicia, Google apenas hay consultas sobre el tema, aunque se han registrado algunas con la frase “por qué el resto de españoles teme a la oscuridad si es lo normal es pregunta”.










Yo lo busco para saber cuándo se hará de noche antes, y eso que no soy gallego. Qué mejor que se haga de noche a las 6 de la tarde?
Ay ay ay ay caramba… ¿Qué hubiera sido?
Si antes te hubiera conocido
Seguramente
Estarías bailando esta conmigo
No como amigos
Menos mal que no comes amigos, sobre todo para tus amigos. El canibalismo le sienta fatal a los canibalizados
(Me acaba de entrar la duda. ¿Comes enemigos?)
jajaja, muy bueno, Kikorro.
No somos nada