Después del triunfalismo con el que Pedro Sánchez anunció que había forzado un acuerdo sobre Gibraltar que defendía los intereses de España, esta mañana el ministro de Exteriores, Josep Borrell, comparecía en rueda de prensa para “matizar algunos aspectos del acuerdo ahora que lo hemos traducido al español”. Según el traductor de Google, la carta del Gobierno inglés establece que “la roca peñasco es de la soberanía del Reino Unido completada con el acuerdo de España”.

El texto traducido no parece referirse en ningún momento a la “triple garantía” que el mandatario español aseguró haber obtenido en las negociaciones y que supuestamente reforzaban “como nunca antes” la posición española. Muy al contrario, el trato deja claro que “Inglaterra sigue en el continuo de la defensa de la colonia y los intereses de la soberanía como en las diversas negociaciones de la Unión de los Europeos”.

El propio ministro Borrell ha leído ante los periodistas el fragmento del acuerdo que establece que “la interpretación del Tratado de Retiro y en referencia a la definición territorial de su aplicación no hay duda sobre la soberanía británica sobre la roca peñasco del Gibraltar, incluidas las aguas territoriales de Gibraltar y que la colonia se incluye entre los territorios cuya política exterior corresponde a la Reino Unido”.

La oposición no ha tardado en cargar contra el Gobierno y su “escandalosa ineptitud”, en palabras de Pablo Casado, quien ha recordado que “esto con Mariano Rajoy no hubiera pasado porque él se hubiera negado directamente a usar el inglés”.

El Gobierno ha pedido calma y ha asegurado que, pese al acuerdo con Reino Unido, “parece que España sigue en la Unión Europea”.