Nuestro fabricante de cabecera, Dearlady, ha presentado esta semana el consolador que todas llevábamos años esperando. Realizado con vidrio de borosilicato, de 25 centímetros de largo y 2,5 de diámetro, la gran novedad de este Polite Dildo es que solo empieza a vibrar cuando tú le das tu consentimiento explícito. Detallamos a continuación sus principales ventajas.

Sin consentimiento no hay funcionamiento. Hasta ahora, los dildos eran un peligro debido a su forma puntiaguda. ¿Cuántas veces te habrás sentado en el sofá y sin darte cuenta estaba allí debajo, escondido entre los cojines? Gracias a este diseño con Inteligencia Emocional Artificial, el dildo no nos penetrará hasta que nosotras se lo permitamos verbalmente. ¡Un paso más hacia la seguridad de la mujer en el hogar!

Grabaciones sexys para ayudarnos a llegar al clímax. El Polite Dildo dispone de un altavoz en su base con el que nos irá diciendo frases como “Estás preciosa sin depilar”, “Vas a llegar al orgasmo porque puedes conseguir cualquier cosa que te propongas”, “Lo que más me pone es tu inteligencia” o “Si te quedas embarazada me haré cargo del niño”.

No se deja chupar porque él no puede ofrecer sexo oral. Al no disponer de una lengua con la que ofrecer sexo oral, el Polite Dildo tiene un sistema que impide que la mujer se lo meta en la boca, pues se sentiría culpable por recibir placer sin poder ofrecerlo después. ¿Hay algo más caliente que eso?

El dildo no dispone de instrucciones para no hacer “mansplaining”. La sensibilidad y el respeto son las características más importantes de este dildo, así que es importante saber que, para poder activarlo, hay que darle consentimiento. Si no, se quedará esperando galantemente en la mesilla de noche, apoyando al 100% tu decisión de no querer mantener relaciones sexuales.

Si has bebido mucho te anima a dormir. Los diseñadores de Dearlady también han puesto un alcoholímetro en la punta del dildo que detecta si superamos la tasa de alcohol en sangre antes de que el aparato se ponga a funcionar. De esta manera, jamás nos despertaremos a la mañana siguiente arrepentidas de haberlo utilizado.