Asegurando que “consigue que todo parezca vanguardista”, el cocinero más famoso de España, Ferran Adrià, ha confesado esta semana en una entrevista que el principal secreto de la “cocina molecular” es usar reducción caramelizada de vinagre de Módena. “Le pones churretes de esos por encima a cualquier plato grandote y ya parece algo”, ha asegurado.

“En mis platos hay mucho palito de cangrejo para que la gente vea que es caro y luego pongo por encima vinagre de Módena para que la gente vea que es creativo”, ha explicado el cocinero, que lleva años asesorando a otros chefs en seminarios por todo el mundo.

La celebridad asegura que “no hay que ponerle frenos a la creatividad” y aboga por los cambios de paradigma como, por ejemplo, “echarle fresas a la ensalada, que es algo impensable” o usar pimientas “creativas, como esas de color rojo” junto a la pimienta negra habitual. “¿Habéis probado esas sales con escamas tan caras? La sal Maldon no es algo que se pueda usar en casa, pero en un entorno profesional con un equipo de 30 personas pueden probarse esas cosas”, defiende.

“Mi otro gran secreto es el rulo de cabra sobre ensalada de bolsa y rematarlo con un golpe de soplete, que es algo que la mayoría de gente no tiene. ¿Fuego sobre una ensalada? ¿Estoy loco? Quizá sí”, ha dicho. 

El chef estrella ha explicado también a diversos alumnos que esta semana ha empezado a sustituir el perejil por el cilantro. “Sabe raro y yo prefiero el normal pero hay que innovar”, ha reconocido.

Esta semana, el chef ha anunciado su intención de introducir una hoja de laurel en la botella del aceite “y a ver qué pasa”.