- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

Un millonario rocía el Tercer Mundo con gas de la risa

MÉDICOS SIN FRONTERAS TILDA LA INICIATIVA DE "FRÍVOLA ESTUPIDEZ"

Don Leandro de Ribadeneyra, acaudalado prohombre de la cultura conocido por sus excentricidades y su honda preocupación por los asuntos sociales y políticos, ha decidido abandonar la comodidad de su residencia en la Sierra madrileña para emprender un viaje en hidroavión «alrededor de todas las zonas deprimidas de nuestro planeta» con el objetivo de rociarlas con gas de la risa. El inicio de su periplo solidario no ha estado exento de percances, pues al dejar atrás el espacio aéreo español para adentrarse en territorio africano ha recibido severas advertencias por parte de las autoridades militares de Marruecos «porque mi secretaria olvidó enviar un fax con el plan de vuelo, pero ya se ha aclarado todo por Internet y no me van a derribar ni nada», ha declarado el marqués de Ribadeneyra desde la cabina del avión. Varias organizaciones humanitarias han puesto el grito en el cielo ante la iniciativa. El director general de Médicos sin Fronteras, Aitor Zabalgogeazkoa, no ha dudado en tildarla de «frívola estupidez».

El Gobierno español ha querido desmarcarse inmediatamente del proyecto de Ribadeneyra y ha insistido en calificarlo de «decisión privada y unilateral que no cuenta ni contará con el respaldo del Estado español», en palabras de Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación.

«El Derecho internacional sin duda no está preparado para predecir las estupideces de un millonario ocioso, por lo tanto es difícil poner freno a ese hidroavión desde la ley. Sin embargo, por el mismo motivo, si un país decide fulminar al marqués a cañonazos, tampoco estará claro si es legítimo o no desde el Derecho» ha advertido José Luis Rodríguez-Villasante, experto en Derecho internacional.

Los primeros efectos del gas de la risa que está esparciendo el marqués en África se han empezado a notar en el campo de refugiados de Kakuma, donde la risa floja se ha apoderado de todo el mundo. Rubén Maullot, voluntario español de la Cruz Roja que lleva tres años colaborando en la zona, ha afirmado que «esta no es la mejor manera de promover el bienestar entre la población, no es nada más que un parche temporal», dicho lo cual ha estallado en una sonora carcajada que se ha prolongado durante más de diez minutos.

No es la primera vez que Leandro de Ribadaneyra escandaliza a la opinión pública. Lo hizo el pasado mes de febrero al poner a la venta en Internet su colección de faisanes, que aún no han encontrado comprador.

Tú haces posible la Verdad

Sin ti, el periodismo del mañana es imposible. Nuestros suscriptores nos permiten seguir ofreciendo el mejor periodismo libre de presiones y banners publicitarios.