
Enrique Valiño, más conocido como “Kike Brasas”, recibió ayer una sonora bofetada en una boda porque, según su padre, “aquello no podÃa seguir asà y, si no le daba yo la hostia, se la hubiera dado la vida”. El terrible suceso vino motivado por la propia actitud del niño, que “se comportaba como el tÃpico graciosete de la familia que hace bromas para hacerse notar y que necesita monopolizar las conversaciones todo el rato. Ese tipo de persona a la que pegarÃas si pudieras. Y en este caso yo podÃa, de modo que lo hice y lo volveré a hacer si sigue en plan gilipollas”.