Tras el acuerdo al que ha llegado con la Comunidad de Madrid para financiar su próxima película, Woody Allen se ha mostrado aterrado al descubrir que la banda sonora del filme correrá a cargo de Nacho Cano. En el contrato firmado con el gobierno de Ayuso se especifica, en la letra pequeña, que la música la compondrá el madrileño.
A Woody Allen le preocupa que la película, que narrará la historia de amor entre un arquitecto progresista californiano y una joven madrileña de derechas, quede desdibujada por las melodías y letras de Cano. No obstante, su intervención es una condición indispensable para que el cineasta pueda materializar su proyecto. “El acuerdo es muy claro y Woody lo sabe”, ha zanjado Ayuso, añadiendo que “Nacho te hace un jazz y te hace lo que le pidas, por eso que no se preocupe”.
El cineasta neoyorquino ya trabaja en el guion con el reto de encajar toda la trama en un espacio muy pequeño, pues que la película se tendrá que rodar íntegramente en el ático de Kike Sarasola. “Es un ático muy amplio y hay espacio suficiente para que, en él, transcurra toda la acción”, ha insistido la presidenta de Madrid. «Si quiere, también puede rodarlo todo en una residencia de ancianos, Woody sabrá qué es lo que prefiere», ha añadido.
A cambio del millón y medio que dará a Woody Allen, Isabel Díaz Ayuso encarnará a uno de los personajes principales de la película. “No me quiero meter en el trabajo del director, pero, si no interpreto a una presidenta del Gobierno de España, Woody ya puede ir buscando financiación en otro sitio”, ha dicho.









