El wokismo llega al mundo del motor. En los próximos meses todos los coches españoles serán emasculados y a partir del 1 de enero de 2026 todos deberán llevar, por obligación, las llamadas “balizas V16”, el dispositivo que sustituirá definitivamente a los triángulos de emergencia (porque parece que ya ni las formas geométricas ni las matemáticas son suficientes para el Gobierno).
La contundencia de sus palabras busca movilizar a los propietarios de los más de 30,5 millones de vehículos que circulan por España y que, en pocas de semanas, deberán contar obligatoriamente con este dispositivo en sus guanteras, ocupando espacio y dejando muy poco sitio a la botella de J&B.
Estas balizas, auténticas ‘vacunas COVID’ de la automoción, permitirán a Sánchez saber dónde está cualquier coche español en todo momento, monitorizando su ubicación. Lo mismo que hicieron con todos los ciudadanos en 2021 quiere ahora el Gobierno hacer con sus coches, que no podrán elegir por sí mismos.
Uno de los puntos que más confusión ha generado es que no todas las luces V16 serán válidas a partir del 1 de enero de 2026. Las primeras balizas que salieron al mercado (simples luces intermitentes) no cumplen la normativa definitiva. A partir del próximo año, los dispositivos deberán tener estas características para considerarse válidos:
- Geolocalización
- Homologación oficial por la DGT (más caro)
- Tarjeta SIM integrada para recibir llamadas directas de Sánchez
- ETA
- Ideología LGTB
- Comisión para Begoña Gómez
Y ahora muchos ciudadanos se preguntan: ¿dónde estaban las balizas V16 cuando Sánchez recorría los prostíbulos españoles en su Peugeot junto a Koldo, Ábalos y Santos Mierdán? Ah, amigo. Ahí no hacían falta balizas. No interesaba, se ve.
Y todo para que luego funcionen como las pulseras anti(pro)maltrato.



Faltó poner Begoño, por lo demás. Es información precisa.
Seguro que algo tendrá que ver también con la Agenda 2030… a saber…