El pleno extraordinario del Consell de este miércoles ha vivido un momento de gran incomodidad cuando Carlos Mazón, el president, ha sido interrumpido, durante su discurso por el primer aniversario de la dana, por una camarera del Ventorro que ha llegado justo en ese momento con su pedido: “Hubo cosas que se pudieron hacer mejor, sí gracias, la ensalada al medio”. Mazón ha proseguido admitiendo que el despliegue de esa jornada “en muchos casos el despliegue no fue suficiente, ¿las croquetas de hoy de qué son?”.
“Hoy de nuevo debemos reconocerlo… el rodaballo está de muerte, merece la pena, pero no sé si podré con todo. No se estuvo a la altura, pero no es día para la confrontación. Yo quiero tinto, sí”, ha añadido.
Mazón ha destacado que “el dolor, slurp… slurp…, perdón, fue y sigue siendo inmenso… ¿me traes más pan? Disculpa, disculpa: pan. Inmenso, un inmenso dolor”, pero también ha subrayado la gran respuesta de los profesionales y de la ciudadanía, “en uno de los capítulos de mayor ejemplaridad y generosidad nunca vividos, disculpa, disculpa, mira, no sé qué le ha ocurrido al vaso que tiene un agujero, jeje, ponme otra para mí… y para ella también, ¿no? Sí, dos. Tinto, tinto. Disculpa. Gracias. Ejemplar”.










Lo surrealista es que sea tan funcional haciendo dos cosas a la vez…