- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

Este es tu último artículo gratis este mes. Te queda un artículo gratis este mes. Te quedan unos pocos artículos gratis este mes.
No renuncies a la Verdad, suscríbete

Suscríbete

Los físicos teóricos investigarán por qué el último fin de semana ha durado solo 10 minutos

ES "MATERIALMENTE IMPOSIBLE" QUE YA SEA LUNES

Considerado uno de los fenómenos más inexplicables de los últimos años, miles de físicos teóricos de todo el planeta han empezado este mismo lunes a primera hora a investigar por qué el último fin de semana duró tan solo diez minutos. «Hace un rato era viernes y un rato después, diez minutos o así, suena el despertador y es lunes otra vez, resulta desconcertante y no tenemos respuesta», admite François Englert, físico teórico belga y profesor emérito de la Universidad Libre de Bruselas.

«Considerados dos eventos (el viernes y el lunes) y el intervalo de tiempo entre ambos, vemos que su velocidad relativa se acelera por algún motivo y que, pese a lo que dicen nuestros aparatos de medición como relojes y calendarios, en realidad ocupan un lapso de diez minutos», explica Englert.

La duración injustamente mínima de los pasados sábado y domingo ha sido experimentada por millones de personas en todo el planeta, a las que les ha resultado imposible hacer todo lo que tenían pensado hacer el pasado fin de semana. «Es que no me puedo creer que ya sea lunes», ha sido lo primero que han dicho miles de personas esta mañana en las redes sociales, asegurando que el fin de semana ha durado «tan solo unos minutos».

«¿Es posible que la paletilla de cordero del sábado al mediodía genere un campo gravitatorio que acelere todos los eventos que se sitúan a su alrededor? No descartamos nada ahora mismo», admite Englert, que ya lleva décadas estudiando la duración relativa de los festivos. Dice, sin embargo, que la fugacidad de este pasado fin de semana se escapa a toda comprensión.

Según explican los físicos teóricos, el «agujero de gusano» de la tarde del domingo también resulta inexplicable para la ciencia, que es incapaz de determinar por qué una siesta de diez minutos en ocasiones se prolonga durante horas, aunque el «viajero temporal» se despierte desorientado, pero creyendo que han transcurrido tan solo unos instantes desde que se sentó en el sofá.

«Todo parece indicar que hoy es lunes, pero no puede ser… no puede ser que sea lunes, punto», insisten los científicos.

Últimas publicaciones