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Iñaki Urdangarin pregunta discretamente al Gobierno si a él también pueden ayudarle a fugarse

EL CUÑADO DEL REY DESCONOCÍA QUE EL GOBIERNO OFRECIERA ESE TIPO DE SERVICIOS

Diciendo que a él también le podría interesar, Iñaki Urdangarin, el marido de la infanta Cristina, que cumple una condena de 5 años y 10 meses de prisión por malversación, prevaricación, fraude, dos delitos fiscales y tráfico de influencias, ha hecho llegar al Gobierno de forma discreta una petición para recibir el mismo trato que el rey emérito Juan Carlos I. “Desconociendo que el Gobierno podía ofrecer este tipo de servicios, quiero solicitarlo yo también, si no es molestia”, ha preguntado con cierta timidez en una carta que ha hecho llegar a La Moncloa. 

Urdangarin considera que su presencia en España y, más concretamente, en el Centro Penitenciario de Brieva, supone (como en el caso del rey emérito) un “daño irreparable a la institución de la Casa Real” y que “ante la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados” de su “vida privada” lo mejor es llegar a algún tipo de acuerdo con el Estado para salir del país. El cuñado de Felipe VI asegura que no sabía que era posible reunirse con el Gobierno y con la Casa Real para llegar a acuerdos “oscuros, extraordinarios y ligeramente sospechosos pero beneficiosos para todos”, pero que ahora que sabe que es posible solicitar ese tipo de trato estaría “ciertamente interesado en ello”. 

“No sería una fuga si nadie me busca”, recalca Urdangarin en tono prudente y parafraseando a la vicepresidenta Carmen Calvo. Y reconoce que “si no se puede, no se puede y ya está” pero que “preguntar no costaba nada”.

Respecto al destino de su destierro, Urdangarin no tiene preferencias pero, si fuera posible, cree que sería mejor no compartir domicilio con Juan Carlos I aunque “Santo Domingo está bien y es muy grande, por lo que no habría problema en ir allí si el Gobierno se empeñara”.

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