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Cosas a tener en cuenta si planeas buscar una casa para irte al campo

NUESTROS EXPERTOS TE ASESORAN

Irse al campo y dejar atrás el bullicio de las ciudades es ya la opción preferida de los que buscan una nueva vivienda. La tranquilidad y el aire puro de las zonas rurales son un gran reclamo, pero no es oro todo lo que reluce. A continuación, nuestros expertos de Idealista te explican qué cosas debes tener en cuenta antes de ponerte a buscar una casa para irte a vivir al campo.

La conexión a internet es nefasta. El campo es muy bonito pero no se actualiza cada poco como las redes sociales, así que enseguida se hace muy aburrido mirarlo. Al irte al rural perderás mucha velocidad de conexión, y eso provocará que te quedes aislado para siempre porque no podrás entrar en Idealista a buscar un piso en una ciudad, que es donde se debe vivir.

Los repartidores de comida tardan mucho en llegar y lo hacen muy cansados. También son mucho menos amables e higiénicos que los repartidores de ciudad. Llegan sudados, enfadados y con la comida fría. En el campo pasarás hambre porque los servicios de entrega de comida están muy atrasados todavía.

Los árboles son traicioneros. Como están quietos y son verdes, la gente tiende a pensar que los árboles son inofensivos, pero en realidad están esperando la más mínima oportunidad para hacerte daño. No comas sus frutas ni utilices su sombra porque, de una manera u otra, te lo acabarán cobrando con intereses.

Las gallinas son más peligrosas de lo que parecen. Esto es así. No te fíes de las gallinas. Cuidado con ese animal. En serio.

Existe una pequeña y molesta clase de animal llamada insectos que te está esperando. Además de muebles rústicos, preciosas paredes de piedra y techos de madera, en tu nueva vivienda te estarán esperando cientos de insectos. Los insectos son una clase de animal que solo habita en el campo porque, afortunadamente, hace siglos pudimos expulsarlos de nuestras ciudades.

Cuidado con Marcial, el anciano que siempre se sienta en el banco de piedra al lado de tu casa. No sabemos qué trama, pero él siempre está ahí sentado, mirando, con su boina y su palillo en la boca. Si quieres vivir en el campo y dejar atrás la ciudad porque te crees mejor que la mayoría de la gente, tendrás que lidiar con Marcial y hablar de vez en cuando con él.

Cuando vives en el campo no vives en la ciudad. Una de las cosas que más impactan a las personas que eligen irse a vivir al campo es que, de pronto, cuando se quieren dar cuenta, ya no están viviendo en la ciudad, y eso es muy incómodo.