- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

Siete reformas para que los Reyes Magos puedan entrar pero no salir de tu casa

NUESTROS EXPERTOS TE ASESORAN

La llegada de los Reyes Magos está cada vez más cerca. Que tres seres mágicos entren en tu casa a dejar regalos y luego se vayan es algo muy especial, pero si lo que quieres es cazarlos para que no puedan salir y de este modo hacerte con ellos para siempre, nuestros expertos de Idealista te explican cómo conseguirlo con cinco sencillas reformas.

Pídeles que te regalen tablones de madera y también que te los coloquen en puertas y ventanas. La obligación de los Reyes Magos es traerte todo lo que les pidas, así que es importante jugar con eso para conseguir encerrarlos en tu casa.

Cava un enorme agujero al lado del árbol de Navidad y cúbrelo con una alfombra. Cuando los Reyes Magos se acerquen a dejar los regalos, caerán por el agujero hasta la celda que tienes en el sótano donde los tres vivirán a partir de ahora junto al Ratoncito Pérez, el Caga Tió y el repartidor de Amazon.

Construye una Escalera de Penrose. Cuando los Reyes Magos quieran subir a las habitaciones a meter caramelos en los calcetines, se quedarán atrapados en un bucle infinito para siempre. Dejarás a millones de niños sin regalos, pero tú serás el dueño de Melchor, Gaspar, Baltasar y Ringo Starr.

Decora tu salón con el cuerpo de Papá Noel esposado a la chimenea. Así los Reyes Magos entenderán que no te andas con bromas y que tendrán que hacer todo lo que tú les ordenes.

Instala una bomba con temporizador y explícales que, si abandonan la casa, volarán por los aires. En ocasiones hay que ser directo y no perder tiempo. Los Reyes Magos se mueven a mucha velocidad, así que hay que tener cuidado o se irán de tu casa antes de que los veas entrar.

Coloca una barra de madera cálida en la cocina con varios taburetes en los que sentarse. Ideal para beber una copa de vino y picar algo mientras vas haciendo la comida. Los Reyes Magos jamás querrán irse de tu casa con una barra tan guay como esa.

Sitúa una chimenea en el salón. Los Reyes Magos se sentarán a descansar un momento, se quedarán mirando el fuego y no volverán a marcharse jamás. Ahora serán tus compañeros de piso, y son tres, y viejos, y solo trabajan una vez al año. Has cometido un enorme error quedándote con ellos.