- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

Desde que no está Franco, el prior del Valle de los Caídos ha empezado a ver porno y viste como un hippie

AHORA ÉL Y SUS COMPAÑEROS PREFIEREN HABLAR DEL "VALLE DE LOS COLEGAS"

Desde que Francisco Franco abandonó el mausoleo de Cuelgamuros hace un mes, el clima social y cultural en la Abadía Benedictina del Valle de los Caídos está experimentando un proceso de transformación y apertura notable, encarnado especialmente en la actitud y el aspecto del prior benedictino Santiago Cantera, que encabezó la negativa al traslado del dictador. «Ir a recoger setas en tanga, fumar petas y ver pelis guarras en el cine al aire libre… este tipo de movidas estaban totalmente prohibidas antes», declara Cantera, que ahora viste una túnica de estilo hippie, cuando no opta directamente por el nudismo.

El prior reconoce que la presencia de Franco «obligaba a defender los valores del régimen para evitar represalias, y a mí me tocó el papel de poli malo aunque siempre he sido un tío majo, partidario del buen rollo». Esta nueva etapa de transición a la democracia plena le permite confesar ahora que «aquí leíamos El Jueves a escondidas y veíamos algo de porno también en cintas VHS, pero siempre sin que se enterara nadie».

Tanto Cantera como el resto de compañeros benedictinos que viven en la abadía ya no hablan del Valle de los Caídos porque prefieren referirse al Valle de los Colegas, que es como se ven a sí mismos. «Nuestro objetivo es quitar esa cruz horrible y poner el símbolo de la paz, y si nos dejan quitaremos además la tumba de José Antonio porque entre otras cosas no respeta el feng shui», explica el prior. También muestra su interés en «montar conciertos de Lluís Llach, Sabina, Ana Belén y todos esos chavales que tanto luchan por la libertad. Una fogata en el campo, unas guitarritas y que fluya el amor».

Pese a todo, el prior deja claro, mientras enciende unas barritas de incienso, que «los fachas de siempre siguen siendo bienvenidos porque el Valle de los Colegas apuesta por la concordia. Libertad sin ira, ese es nuestro lema ahora».