- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

La Policía investiga a un bebé que ha nacido con los ojos de su abuelo

LO ABRIRÁN PARA ASEGURARSE DE QUE NO HA ROBADO ÓRGANOS A MÁS FAMILIARES

Alertada por las sospechas de los familiares, la Policía Nacional ha iniciado una investigación sobre un bebé que, supuestamente, ha nacido con los ojos de su abuelo. “Son igualitos a los ojos de papá”, denunció su tía Remedios nada más coger en brazos al recién nacido. Debido a las enormes similitudes entre sus ojos y los del anciano ya fallecido, el bebé ha sido puesto a disposición judicial.

El abuelo murió el pasado mes de marzo y ahora se investiga si las causas del deceso pueden estar relacionadas con el robo de sus glóbulos oculares. “Yo a este bebé no lo conozco de nada, solo lo he visto una vez en mi vida”, ha declarado asustada la madre. A los familiares les preocupa que el pequeño haya robado los ojos al anciano en el Cielo y ahora el abuelo se quede ciego para toda la eternidad.

La policía científica analizará los ojos para comprobar si tienen el mismo número de dioptrías y si, como sospechan, están operados de cataratas. “Lo primero es confirmar que se trata de los mismos glóbulos oculares y, si es así, todo el peso de la ley caerá sobre este bebé”, declaran fuentes oficiales. La policía española se coordinará con cuerpos policiales extranjeros para investigar si hay tráfico de órganos en el Más Allá. “Creemos que muchos niños están naciendo con partes de gente muerta”, aseguran.

El magistrado del Juzgado de lo Penal número 4 de Madrid ha admitido a trámite una solicitud para abrir al niño y comprobar si en su interior esconde órganos de más familiares. “El sospechoso ya parasitó el cuerpo de su madre durante casi nueve meses, así que creemos que es capaz de cualquier cosa”, se sincera el inspector que coordina la investigación.

El abogado de oficio que se le ha asignado al bebé ha defendido a su cliente alegando que los ojos que utilizó el abuelo durante sus 83 años de vida podrían ser los mismos que tenía un tatarabuelo. “Nadie puede demostrar que esos ojos eran realmente del abuelo. El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón”, ha declarado ante la prensa en la puerta de los juzgados.