- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

El Gobierno regulará las conversaciones con los obreros que vienen a casa

HASTA AHORA, MUCHOS USABAN EL TALADRO SÓLO PARA EVITAR SILENCIOS INCÓMODOS

“En muchos hogares españoles se viven cada día momentos de gran tensión cuando llega, por ejemplo, el del parqué y no sabes de qué hablar con él”, ha declarado hoy en rueda de prensa la ministra de Industria en funciones, Reyes Maroto, gran valedora de este proyecto de ley. El objetivo del Gobierno es regular el desarrollo de las conversaciones entre los obreros y sus clientes con unas medidas que faciliten su adecuado desarrollo. 

“En el anteproyecto de ley se contempla la creación de un manual que fije, oriente y sirva de apoyo tanto al obrero que acude al hogar como al propietario del mismo”, explicó la ministra. En dicho manual -que se podrá descargar en los móviles por medio de una aplicación gratuita- los temas a tratar se englobarán en cuatro grandes géneros: Meteorología, Deportes, Política y Guerra de Sexos. Asimismo, se fijará el tiempo que se podrá dedicar a cada tema: “No más de diez minutos, lo poco gusta y lo mucho cansa”, ha advertido la ministra Maroto.

La guía oficial permite adaptar el tema de conversación a cada Comunidad Autónoma. Para Cataluña, por ejemplo, se sugieren frases para romper el hielo como «Este doble cristal soporta impactos de pelotas de goma, imagino…», mientras que en Madrid se prescriben comentarios del tipo «Ponga silicona en las juntas porque, tal y como están las cosas en este país con el separatismo, más vale que nos preparemos». En Valencia, se recomienda aprovechar para preguntar si «la tarima esa es resistente al caloret faller».

El proyecto de ley ha sido bien recibido por parte de la ciudadanía y, de hecho, son muchos los profesionales que agradecen «poder dejar de usar el taladro cuando no hace falta simplemente porque hace ruido y evita los silencios incómodos». El mes que viene, se contempla la publicación de otro manual específico para el gremio del taxi y una nueva normativa que obligará a señalar con un adhesivo en el exterior del coche la ideología de su conductor, que hasta ahora solamente podía deducirse una vez dentro, fijándose en la emisora que se había sintonizado.