“Antonio, no te he entendido, quítate el palo de la boca”. Frases como esta podrán escucharse a partir de ahora en los dispositivos de las personas mentalmente menos aventajadas que insistan en requerir los servicios del asistente de voz de Google. Gracias a esta nueva actualización, la inteligencia artificial bajará un poco el nivel y hablará más lentamente para que el usuario tenga tiempo de asimilar lo que se le está diciendo.

Analizando las conversaciones que la compañía californiana ha estado registrando desde que se puso en funcionamiento su asistente por voz, se ha podido comprobar que un porcentaje nada despreciable de la población mundial -Google habla de un 60%- repite una y otra vez las mismas preguntas y peticiones -“¿Qué has comido?”, “Mira qué piedra más grande”, “Enséñame las tetas” o “Toy cansao”- y no comprende las respuestas a la primera. “Parece una tontería, pero desarrollar una inteligencia artificial capaz de comunicarse con la estupidez natural está siendo todo un reto”, reconocen los desarrolladores de Google.

El sistema operativo Android incorpora en su última versión la detección automática del nivel de inteligencia del usuario, basada ésta en un complejo sistema de algoritmos cuyo funcionamiento no íbamos a entender porque no somos tan listos como ellos pero basado, principalmente, en el historial de navegación. “La inteligencia de los lectores de ciertos diarios digitales y sus publicaciones en los muros de Facebook son indicadores muy fiables de la capacidad intelectual de cada persona”, admite la compañía. “El tiempo que tarda un individuo en copiar algo en su muro simplemente porque se lo ha pedido un desconocido es un dato clave”, precisan los desarrolladores.

Google espera que, con un asistente adaptado, se reduzca considerablemente el número de móviles siniestrados tras ser golpeados brutalmente por el usuario contra su propia frente mientras grita “No te entiendo, no sé a cuántos metros está la glorieta, me has dicho que girara a la derecha pero me la he pasado y ahora no sé qué tengo que hacer, voy a llorar, por favor, que alguien me ayude, me he hecho caca encima Google llama a mamá al móvil”.