Son meses de mucho calor y, por lo tanto, de mucho aire acondicionado y frío extremo en interiores. Es importante tomar medidas para que tu casa se mantenga caliente incluso en verano. No es tan difícil, aquí tienes algunos trucos.

Tapa la salida del aire acondicionado con una manta. La fuerza del aire atravesará el tejido pero al menos evitarás que el chorro gélido te dé directamente en el cogote. Puede que logres subir la temperatura de tu hogar hasta medio grado.

Abre las ventanas para que el aire frío se vaya. Con un poco de suerte, si el motor del aire acondicionado está cerca de esas ventanas, su calor entrará en el interior, ayudando a que las bajas temperaturas se moderen.

No aumentes la potencia del aire al llegar acalorado de la calle. Caemos frecuentemente en el error de poner el aire al máximo justo al llegar de la calle porque necesitamos un golpe de frío después de asarnos en el exterior. Es un error. Luego ese golpe de frío se convertirá en una lenta tortura.

Interrumpe el suministro de electricidad cada cierto tiempo. Los cortes de luz harán que el aire deje de funcionar y eso contribuirá a calentar un poco la casa. Aguanta sin luz todo lo que puedas, es posible que con esto logres alcanzar una temperatura interior compatible con la vida.

Apaga el p*** aire acondicionado me c*** en mi vida, h**** p*** ya, co**, que pareces gilip*****, nos vamos a congelar, jod**. O, al menos, ponlo a una temperatura razonable porque no somos p**** osos polares, hombre ya.