Este mediodía se han vivido momentos de tensión en el restaurante del Hospital Provincial de Majadahonda. A las 14:15 horas aproximadamente, un hombre se ha atragantado con la comida y ha comenzado a ahogarse. Preocupada, la mujer que estaba con él en ese momento preguntó si había algún médico en la sala, pero nadie levantó la mano.

“Yo no sé si es que los médicos se van a comer fuera del hospital o si, al no estar dentro de su horario laboral, no quieren trabajar, pero lo cierto es que allí nadie movió un dedo y había gente con bata blanca, que igual era para no mancharse de comida, pero parecían médicos”, relata un joven que se encontraba en el lugar de los hechos. “Había muchas toses, de pronto aquello parecía la planta de bronquitis”, añade. “En una de las mesas vi a un hombre que incluso se quitaba la bata blanca y la tiraba al suelo con disimulo”, concluye el testimonio.

El hombre atragantado pasó cerca de dos minutos retorciéndose en el suelo, hasta que su mujer sacó un billete de 50 euros y se le formó una cola de más de 20 especialistas alrededor. “La sanidad privada siempre ha ido más rápida que la pública”, lamenta la señora. “Algunos médicos incluso vinieron desde otros hospitales para atender a mi marido”, explica.

La prensa ha podido saber que los facultativos pudieron reanimar al hombre atragantado finalmente. Su esposa, al ser ignorada por la gente de la cafetería, había buscado los síntomas en Google para saber qué le pasaba exactamente a su marido, por lo que estaba convencida de que sufría un cáncer de garganta.