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Una persona con miedo a volar entra en pánico al saber que el planeta Tierra está suspendido en el espacio

"NACEMOS VOLANDO Y MORIMOS VOLANDO", CONSTATA HORRORIZADA

Después de haber renunciado durante años a decenas de planes vacacionales y viajes de negocios que implicaban montarse en un avión, Suzanne Grace, con miedo a volar desde que era niña, ha caído en la cuenta de que el planeta en el que vive se encuentra suspendido en el espacio, sin pisar tierra firme, y que por tanto «se puede decir que estamos volando todo el rato, queramos o no». «Para, para, para», le pidió a su esposo esta mañana mientras ambos viajaban en coche hacia el hotel en el que pensaban pasar sus vacaciones. La mujer se bajó del automóvil y, muy lentamente, fue caminando hacia la cuneta, donde se encuentra ahora acurrucada, con los ojos cerrados, intentando agarrarse a algo firme pero repitiéndose que «no hay nada firme, estamos volando en el universo en expansión».

«Incluso si encontráramos un planeta posado sobre un terreno firme, bien anclado en la tierra, para ir hasta él tendríamos que volar, no hay otra», se dice Grace, horrorizada. «Nacimos volando y moriremos volando», insiste. Asegura que está «mareada, con ganas de vomitar» y es incapaz de dar dos pasos sin tambalearse. «Puedo notar el planeta dando vueltas, en cualquier momento se viene todo abajo, pues debajo de la Tierra no hay más que vacío», argumenta.

Sus familiares intentan que Suzanne Grace recupere la tranquilidad en la que vivía antes de pararse a reflexionar sobre la Tierra y el espacio, pero ella insiste en que «una vez sabes que estás volando, te entra un vértigo que no se va. Y no se irá hasta que la Tierra aterrice, cosa que es imposible o que, de ocurrir, ocurriría dentro de millones de años».

«Es peor que un avión. Un avión acaba aterrizando, y tiene salidas de emergencia. Para salir del planeta Tierra tienes que salir volando y luego qué, luego sigues volando. Lo raro en este universo nuestro es estar en tierra firme. Me voy a morir y seguiré volando. El miedo me va a perseguir siempre», concluye la mujer.

«Agárrate a mí y no te pasará nada», pide el esposo de la afectada. «Tú también estás volando, ¿no lo ves? Bajo nuestros pies, en lo más profundo, está el vacío», replica ella. «Me cago en mi vida, me está convenciendo a mí también, está logrando que me acojone», reconoce el marido.

Las autoridades piden a este matrimonio que «deje de decir públicamente que estamos volando», insistiendo en que «es una apreciación inexacta que puede provocar la alarma entre la gente». Grace, sin embargo, se niega a esconder la verdad. «Una verdad evidente de la que intentan distraernos para que no pensemos en el vacío. Prefieren que nos dediquemos a discutir sobre si la Tierra es plana o redonda cuando la realidad es que en cualquier momento nos podemos estrellar», asegura.