Nada más llegar el pasado viernes al Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, Enrique Braguez, un padre de familia de 46 años, comprobó que los datos del móvil estaban deshabilitados y que tenía un problema con el ‘roaming’, por lo que enseguida se apresuró a llamar a la compañía telefónica para esclarecer el asunto. Desde entonces, el hombre ha estado enfrascado en una interminable discusión con Jazztel que ya se ha alargado durante toda su semana de vacaciones.

“El sábado fuimos al Museo de Historia Natural pero Enrique se quedó fuera hablando con la compañía porque dentro no podía escuchar bien”, relata su mujer. “Mi padre estuvo discutiendo con Jazztel durante las tres horas de cola que hicimos en la Estatua de la Libertad”, explica uno de sus hijos. “Algunos turistas le dieron monedas porque pensaban que se trataba de un espectáculo callejero”, añade su otro hijo. “Llevamos siete días haciendo turismo a 50 metros de mi suegro porque no deja de hablar por teléfono con Jazztel”, lamenta el marido de su hija.

En todas las fotos que se han sacado en el viaje, Enrique aparece gritándole al teléfono mientras gesticula con desesperación. “Se está perdiendo muchas cosas de Nueva York, pero con suerte recuperará sus datos”, declara su mujer. Enrique ha evitado el ‘jet lag’ y se ha mantenido en el horario europeo durante toda su estancia en la ciudad para poder seguir en contacto directo con la atención al cliente de la empresa telefónica, que en estos momentos está a punto de solucionar su incidencia.

Los trabajadores de atención al cliente de las compañías telefónicas ya son las personas que más viajan de todos los sectores profesionales. “Esta semana he estado discutiendo con este hombre en Nueva York, hace unos días me estuvo chillando un matrimonio que voló a Buenos Aires y el fin de semana me toca gestionar una baja de un mochilero que se está encontrando a sí mismo en Nepal”, declara un orgulloso trabajador de Jazztel. “La verdad es que estas conversaciones internacionales ayudan a desconectar y también a decidir posibles destinos si al final consigo irme de vacaciones”, agrega.

Al cierre de la edición, la prensa ha podido saber que Enrique Braguez puntuó el servicio de atención al cliente de Jazztel con un siete y la ciudad de Nueva York con un cuatro.