En preparación para el Brexit, momento a partir del que tendrán más difícil acceder a los preciados balcones del sur de Europa, los británicos han empezado a construir unos balcones propios por todo el país. “Los balcones españoles no van a estar ahí para siempre, es momento de demostrar que nosotros también sabemos construir estructuras desde las que saltar al vacío, no necesitamos a los europeos absolutamente para nada”, decía esta mañana Boris Johnson, que planea hacerse con el liderazgo conservador y promete que ya no habrá más prórrogas del Brexit.

“Nuestros mejores jóvenes se ven obligados a buscar fuera las alturas y el suelo que no encuentran aquí y eso no puede ser”, ha dicho Johnson, asegurando que construirá 20.000 balcones por todo el país. De sus palabras se deduce que los ciudadanos del lluvioso y poco soleado Reino Unido creen que los balcones sirven exclusivamente para saltar al vacío y no para tomar el sol.

Estos últimos meses, varios ciudadanos británicos ya habían mostrado en redes sociales unos balcones torpes a solo treinta centímetros de altura. “Es un poco torpe pero nuestro país no se amedrentará y con el tiempo sabremos hacerlos mejor y, si no, los compraremos y los importaremos”, decía John Ferri, de Brighton, enseñando una precaria estructura de madera pegada a la fachada de un granero.

El político también ha prometido construir varias réplicas de Magaluf en las afueras de Londres y Bristol.