Debido al comienzo del verano y a las altas temperaturas, muchos españoles recurren a prácticas de lo más peligrosas para mantenerse frescos. La más arriesgada sin lugar a dudas sigue siendo la de morder los helados en lugar de lamerlos. Tanto es así que el Gobierno se ha visto obligado a recordar una vez más que morder un helado puede hacer que te estalle la cabeza e insiste en que el año pasado hubo 5.300 muertos.

“Cuando mordemos un helado se produce una reacción en cadena en las células de nuestro cuerpo que siempre acaba inevitablemente en la explosión de la cabeza”, alertó María Luisa Carcedo, ministra de Sanidad en funciones, en rueda de prensa. Desde el Ejecutivo piden moderación al consumir los helados, especialmente los de hielo. “Hay que comerlos sin ansiedad, lamiendo poco a poco y no mordiendo de manera precipitada porque te puedes quedar en el sitio”, ha tratado de razonar la ministra.

Aunque no llevamos ni una semana de verano, las manchas de sangre en los paseos marítimos de las ciudades españolas ya son una realidad. “Especialmente en los alrededores de las heladerías se pueden ver auténticas carnicerías”, relata un policía local de Benidorm. Morder helados sigue siendo la principal causa de muerte en España, seguida muy de cerca por meterse más de dos chicles a la vez en la boca. Las autoridades recomiendan esperar a que los helados se derritan totalmente y luego beberlos para evitar sustos. “Si además es como más ricos están”, alegan.

El Gobierno también ha recordado a los españoles que, cuando coman un helado de cucurucho, tienen la obligación de estar muy atentos para lamer las partes que se están derritiendo y así impedir manchas en la ropa o en el suelo.