Te han echado de tu piso, pero te queda el ascensor. Sin lugar a dudas, el ascensor es la habitación más valiosa de cualquier edificio. Sin él es imposible llegar a los pisos más altos o tener animadas conversaciones meteorológicas con los vecinos. Este espacio común tan codiciado a menudo puede parecer inaccesible, y más si te han vetado la entrada en él, pero si sigues los consejos de nuestros expertos podrás convertir el ascensor en tu nueva vivienda en apenas unas horas.

Súbelo al décimo piso y atranca la puerta para que nadie te moleste. La principal ventaja de mudarte al ascensor de tu antiguo edificio es poder elegir en qué piso vas a vivir cada día. Si un día no quieres subir muchas escaleras, lo mejor es instalarte en el primero o en el segundo, pero si quieres que tus vecinos no te molesten mientras te instalas, lo mejor es subir al último piso, bloquear la puerta y amueblarlo con tranquilidad. Por mucho que les moleste que hayas inutilizado el ascensor de la finca, estarás tan arriba que nadie subirá a molestarte.

Recorta una alfombra en forma cuadrada, ponla en el suelo y parecerá que tienes moqueta. Da igual lo mucho que te insulten tus vecinos o lo loco que crean que estás, cuando vean que el ascensor tiene moqueta y que tú puedes caminar completamente descalzo sobre él, entenderán que el ascensor ha dejado de ser un espacio común y que ahora tú vives en él.

Quita el teclado numérico y coloca una regleta con enchufes en su lugar. Cuando te mudas al ascensor del edificio del que te acaban de echar, los números de los pisos pasan a ser completamente inservibles. Arranca con fuerza el teclado y aprovecha los cables que cuelgan para instalar enchufes que te servirán para tener electricidad en tu nueva casa.

Coloca un embudo gigante en el hueco de la puerta para poder deshacerte de tus excrementos. Una cosa que hay que tener en cuenta cuando entras a vivir al ascensor de la finca es la higiene. Si mantienes el espacio limpio, a pesar de haberte colado en él de manera fraudulenta, tus vecinos pueden acabar aceptándote. Es muy importante que cada vez que hagas tus necesidades en el ascensor, te libres de ellas tirándolas por el hueco que hay al lado de la puerta.

Instala un lavabo al lado del espejo. Aprovecha que ya tienes el espejo para colocar un lavabo justo al lado y dar la sensación de que tienes un baño normal. Ve al sótano, donde se encuentra el contador de agua, y empalma una tubería para que el agua corriente llegue al ascensor. Si te lavas las manos después de hacer tus necesidades, los vecinos que suban contigo en el ascensor se sentirán mucho menos violentos.

Cuando vayas a ver una serie, baja el ascensor hasta el piso con mejor Wifi. No te molestes en contratar tu propio servicio de internet, al vivir en el ascensor puedes ir buscando entre los de tus vecinos hasta encontrar el más rápido. Haz lo mismo con sus cuentas de Netflix, HBO y Movistar. Entre eso y el sillón que has cogido de la calle podrás disfrutar de las mismas comodidades que tenías antes de que te echaran del edificio.

Coloca un mapa isobárico en la pared. Probablemente, cuando vean que has inutilizado el ascensor, que lo has llenado de objetos y que pasas las 24 horas del día en él, los vecinos que lo quieran utilizar sentirán cierto rechazo hacia ti. Lo mejor es que coloques un mapa isobárico en una de las paredes y que te conviertas en un experto en meteorología. Si les das una detallada previsión del tiempo cada vez que pongan un pie en el ascensor, tus vecinos no querrán que te vayas nunca.