Después de unos días fuera para asistir a la final de la Champions League que se disputó el pasado sábado en Madrid, miles de aficionados borrachos del Tottenham y del Liverpool ya han vuelto a sus casas en Mallorca. “Se les veía un poco perdidos tan lejos de su hábitat natural”, reconoce un camarero que atendió a un grupo de seguidores ingleses.

Muchos de ellos no recuerdan el resultado del partido, ni siquiera la razón por la que viajaron al extranjero, pero se han mostrado encantados de volver a su hogar. Al ver que los “invasores” volvían a Mallorca tras un largo fin de semana ocupando las calles de la capital, muchos madrileños han sentido un enorme alivio. “Tenía ganas de que se fueran de nuestro país porque tienen un comportamiento muy poco cívico”, se sincera una vecina del barrio de Malasaña. “Cada uno en su casa y dios en la de todos”, añade.

Los ingleses borrachos han llegado a Mallorca entonando cánticos populares y se han dedicado a destrozar mobiliario urbano hasta altas horas de la noche tal y como marcan las costumbres del lugar. “Al fin en casa”, han dicho desnudos encima de sus correspondientes farolas. Ahora podrán relajarse en casa caminando desnudos por la calle y saltando desde los balcones hasta las piscinas.

No se prevé que los ingleses borrachos vuelvan a abandonar Mallorca hasta al menos dentro de un año, cuando se produzca el próximo gran evento deportivo. “Menos mal que ya ha acabado la temporada futbolística porque empezaba a tener morriña”, reconoce un hincha inglés desde su casa mallorquina tradicional de dos estrellas, todo incluido.