Recordando que no hay que poner frenos a la Selección Natural, el nuevo alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha dicho que Madrid Central dejará de existir porque no hay que ver la polución como un problema. “La contaminación que tanto critica la izquierda es lo que permitirá que nos convirtamos en transhumanos capaces de procesar la polución con unas glándulas que, con el tiempo, desarrollaremos en el cuello o en la espalda”, ha repetido tanto en campaña como tras las elecciones del pasado 26 de mayo.

Dos semanas después, Almeida ha anunciado una moratoria a las multas por entrar en la zona a partir del mes que viene, lo que implica anular de facto una de las medidas más simbólicas que se han implementado en España contra la polución. “Nuestro gobierno será la piedra angular sobre la que se forjará una nueva especie de hombres madrileños que será superior a la actual”, ha dicho en referencia a la paralización de la zona baja en tráfico.

“Madrid Central es antinatural, lo natural es que los seres vivos se adapten al entorno en una lucha por la supervivencia del más apto en base a las mutaciones genéticas azarosas que se dan durante el ciclo reproductivo”, ha explicado el nuevo alcalde.

Según él, “anclarnos en el oxígeno es anclarnos en el pasado y debemos forzar ese salto evolutivo con la mirada puesta en un futuro en el que los madrileños serán los únicos humanos de la Tierra”. Sin embargo, también contempla que, quizá, el futuro no sea humano “sino que quizá el futuro es de los coches. Sea lo que sea, nosotros vamos a estar con la innovación”.

“A lo mejor solo sobreviven las cucharachas, pero serán cucarachas madrileñas y, con el tiempo, desarrollarán su propia cultura madrileña. No hay que darle la espalda a esa posibilidad que también es completamente natural”, añadía esta mañana en una entrevista, dejando claro que Madrid Central es “un pasado antropocéntrico más preocupado por la salud humana que por el futuro”.

El PP tampoco descarta abrir Madrid Central a los toros “y ver qué pasa”.