Con la llegada de los meses de calor, es importante adaptar tu casa para poder mantenerte fresco y lo más cómodo posible. La solución más efectiva se encuentra precisamente en tu cocina y ha estado todo el año contigo sin que te dieras cuenta. Efectivamente, convertir tu nevera en tu habitación es la mejor manera de afrontar los meses de verano. A continuación nuestros expertos te dicen cómo hacerlo.

Tira todas esas verduras que jamás te vas a comer para tener más sitio. No nos engañemos, jamás te comerás ese repollo ni esa lechuga. Deshazte de todos los alimentos saludables que compraste a principios de año después de leer un libro sobre alimentación y tendrás mucho sitio para tumbarte y hasta para estirar los pies.

Usa los paquetes de mozzarella como almohada. Nada es más cómodo que la mozzarella. Cuando la gente te hable de viscoelástica, tú háblales de la mozzarella y verás cómo te conviertes en la envidia de todos. Sea light o normal, ese tipo de queso te hará dormir por las noches como si estuvieras en el mes de noviembre.

Coloca tus calcetines dentro de las hueveras. Da igual que sea verano y no uses calcetines, tienes que llevar todas tus cosas a la nevera para sentir que es realmente tu habitación. Enrolla cuidadosamente tus calcetines y colócalos en el interior de las hueveras. De hecho, en invierno puedes coger las hueveras y llevarlas a tu habitación para seguir guardándolos allí.

Mete dentro las instrucciones de la nevera para tener algo que leer. Agosto tiene 31 días, así que vas a necesitar distraerte para que tu estancia ahí no se te haga larga. Lo mejor es que te leas detenidamente las instrucciones de la nevera: aparte de conocer muchísimo mejor el sitio en el que te encuentras, podrás aprender idiomas como el polaco, el portugués o el siempre útil hindi.

Aprovecha el moho que ha salido del limón como moqueta. Camina descalzo por tu nevera disfrutando de la suavidad de un buen moho cultivado por ti mismo gracias a ese limón que compraste en el año 2007 y que jamás has utilizado para nada.

Abrázate a los táperes de tu madre para no sentirte solo. Desgraciadamente, a no ser que tengas una nevera americana, lo normal es que solo quepas tú dentro de ella, y un mes entero ahí solo puede hacerse muy duro. Lo mejor es abrazarse a los táperes de tu madre que todavía tienes en la estantería de arriba para sentirte cerca de la familia durante los meses de calor extremo.

Cierra la puerta para poder dormir a oscuras. Aunque tengas claustrofobia, si no quieres pasarte todo el verano sin dormir, por las noches tendrás que cerrar la puerta para que se apague la luz. No te preocupes por los ruidos que escuches dentro, ningún vampiro entrará en tu nevera debido al insoportable olor a ajo.

Aprovecha que tu cuerpo dejará de envejecer por el frío para ganar un mes de vida. Además de refrescarte durante los días de más calor, por pasar un mes en el interior de la nevera no envejecerás nada y podrás ganar un mes de vida.