Pese a que la ejecutiva de Ciudadanos vetó negociar con Vox hace una semana, el hecho de que el líder de la formación naranja, Albert Rivera, haya comparecido esta mañana con una esvástica de papel colgando en su espalda ha delatado que los dos partidos están ya negociando y que se han reunido en secreto este fin de semana.

“Ciudadanos no negociará con la ultraderecha”, insistía Rivera hoy mientras los demás se reían a sus espaldas, señalando la esvástica pegada a su traje.

Vox ha reconocido que ha habido una reunión “para estudiar propuestas de programa y acercar posturas”, y que en dicho acercamiento “puede que alguien haya estado recortando papeles y jugando con un rollo de celo”.

Los dos partidos pactaron una convocatoria sin periodistas, no distribuyeron ninguna imagen del encuentro y dejaron así abierta la puerta a que cada uno defendiera que no había variado sus planteamientos previos. De momento, nadie se atreve a avisar a Rivera de que los contactos han dejado de ser un secreto. “¿Sentarnos a hablar con Vox? Ni me lo planteo”, reiteraba Albert Rivera este mediodía, aún con la esvástica balanceándose detrás.

“Cambiará de traje pronto, porque es su estilo, y esperamos que en ese momento se dé cuenta de que todos sabemos lo que está tramando”, reconocían fuentes anónimas de Ciudadanos.