“Ni lo pensé, simplemente me lancé hacia el delfín y le dije que sí”. Así relata Cristina Perales, una mujer de 27 años, el momento en el que un delfín llamado Rufo conquistó su corazón al entregarle un anillo de compromiso por indicación de la expareja de la chica, verdadera responsable del flechazo.

“Fue un momento inolvidable, yo en ese momento estaba viéndome con alguien pero el anillo que me entregó Rufo era tan bonito que me conquistó para siempre”, dice Cristina un año después a las puertas del registro civi y ya convertida en esposa del mamífero.

Afortunadamente, el momento de la pedida de mano quedó inmortalizado en vídeo porque Raúl Romero, la expareja de Cristina, había pagado a los trabajadores del acuario para que los grabasen mientras nadaban. “Cuando lo veo venir con la cajita del anillo en la boca todavía se me ponen los pelos de punta”, expresa la radiante novia, visiblemente emocionada.

Aunque cada vez más mujeres se casan con los delfines que les entregan los anillos de compromiso, no todo el mundo acepta este tipo de relaciones. “Raúl, mi expareja, nos ha puesto muchísimos problemas”, se sincera Cristina.

Según ha podido saber la prensa, el exnovio de Cristina les ha interpuesto una demanda exigiendo que le devuelvan el importe de la sortija. “Yo me fui de vacaciones con mi chica a la República Dominicana para pedirle que se casara conmigo, me gasté 500 euros en un anillo y 750 en un delfín para que se lo entregara, pero al final el animal se quedó con la chica y con el anillo”, denuncia. “Es una vergüenza”, insiste.

“Será muy buen padre porque siempre está rodeado de niños autistas”, dice la mujer señalando al sonriente delfín.