Las sinergias entre el mundo de la interpretación y el de la hostelería a veces dan buenos resultados. Después de años compaginando su trabajo en una oficina de Talavera con el interés por la actuación, como otros muchos compañeros, una máquina de venta automática de bolsas de patatas y chocolatinas ha logrado su primer papel importante en la serie “Caronte” de Mediaset, donde hará de máquina de “vending” en un despacho de abogados.

“La máquina de la serie vende bocadillos y refrescos, así que tendrá que ponerse en el papel porque en la vida real vende otras cosas”, comentaba el productor Jorge Martínez, que adelanta “escenas de acción y violencia en las que recibirá patadas y empujones”.

En 2014, una máquina de tabaco española logró debutar en el doblaje con la frase “Su tabaco, gracias”, que en pantalla decía en inglés otra actriz que hacía de expendedora en una gasolinera de Texas. Aparte de estas colaboraciones puntuales, no es frecuente el salto de las máquinas de autoservicio al mundo de la ficción más allá de los papeles de figurante. De hecho, dos de cada tres máquinas de “vending” que pueden encontrarse en las escuelas de arte dramático tienen que ganarse la vida en el sector de la restauración. En “Caronte”, sin embargo, esta máquina de “vending” de Talavera tendrá un papel principal, pues frente a ella tienen lugar las discusiones más relevantes que hacen avanzar la trama.

La máquina cobrará en monedas de euro que se insertarán en su ranura al término de cada episodio.