Emociones fuertes las vividas esta mañana a las puertas del juzgado de instrucción número 53 de Madrid. Una mujer divorciada, Marisa Quiroga, tiró hacia atrás el acuerdo de resolución para ver cuál de sus amigas sería la próxima en pasar por delante del juez, provocando muchísima expectación. “Ha habido gritos, pisotones y gran cantidad de nervios”, relata un testigo presencial de los hechos.

Nada más salir del juzgado acompañada por su nuevo abogado, Marisa, luciendo un precioso vestido azul y una chaqueta vaquera, se colocó en lo alto de las escaleras, se dio la vuelta y lanzó al aire su recién obtenido acuerdo de resolución. “Debido al viento, los papeles volaron varios metros, así que tuvimos que correr como locas”, explica una de las amigas de la divorciada. “Fue un momento muy emotivo para todas”, añade.

Los familiares y amigos que acudieron al desenlace coinciden en que ha habido más empujones para hacerse con el acuerdo de resolución que los que hubo el día de la boda para hacerse con el ramo. “Lo ideal habría sido que la prima Loli, que fue la que cogió el ramo hace tres años, hubiera cogido también los papeles del divorcio, pero las cosas no siempre salen como nos gustaría”, lamenta la madre de la flamante ex novia.

La prensa trasladada al juzgado ha podido saber que, finalmente, la persona que se hizo con los papeles de resolución fue Puri, amiga de la infancia de Marisa. “Es una chica soltera, así que ahora tiene la presión de casarse para poder ser la siguiente en divorciarse”, comenta Marisa.