Una familia del centro de Albacete ha vivido una circunstancia muy inusual en el día de hoy. A las 8:32 horas, según fuentes cercanas al domicilio, el perro de la vivienda ha lamido unas gotas del primer café de la mañana y se ha convertido en persona. “Cuando me quise dar cuenta, había una persona madura en la cocina comportándose con absoluto civismo”, ha dicho Begoña Campillo, la dueña del piso, a los reporteros trasladados a la zona. “Yo, hasta que no me tomo un café por la mañana, no soy persona. Se ve que Perry tampoco”, razona.

La metamorfosis del can ha inundado de preocupación el domicilio familiar y los dueños se han mostrado muy afectados. “Una persona gasta mucho más que un perro”, lamentan. “No estábamos preparados para esto, ya tenemos tres hijos”, insisten. Ahora la familia tendrá que gastar mucho más dinero en alimentación, tendrá que escolarizar a su antiguo perro y también darle de alta en la Seguridad Social. “Nunca le perdonaré a mi marido que derramase café y no lo recogiera al momento”, declara Campillo.

Los expertos han tratado de tranquilizar a los dueños del perro asegurando que, cuando se le pase el efecto del primer café de la mañana, dejará otra vez de ser persona. “Lo único que hay que hacer es esperar a que vuelva a cansarse, alejar de él el café y pronto volverá a ser el mismo animal peludo y juguetón de siempre”, han informado. En estos momentos, según ha podido saber la prensa, el perro convertido en persona está desayunando tranquilamente mientras busca ofertas de trabajo en el periódico que él mismo se ha traído junto con las zapatillas.

En verano de 2014, según han informado los hijos del matrimonio afectado por los hechos, el perro convertido en persona ya era persona, pero un día probó el pienso para perros y se convirtió en perro, dando paso a los mejores años de su vida.