Han sido meses de espera y de entrenamiento. Desde la calurosa y fatídica noche en la que su padre nunca volvió a casa, un joven mosquito se ha estado preparando para picar al hombre que mató a su progenitor el pasado verano. “José Romero Trujillo aplastó a mi padre sin piedad, y ahora ha llegado el momento de que pague por ello”, anuncia el díptero nematócero.

El pequeño insecto de la familia culicinae realiza cientos de abdominales al día mientras se pone en forma para llevar a cabo su misión más arriesgada. “Soy consciente del peligro, pero nada va a detenerme”, advierte. “Mi padre era un mosquito honrado que jamás hizo daño a nadie, su asesinato no puede quedar sin castigo”, amenaza.

El joven culícido lleva mucho tiempo planeando su venganza y su sed de sangre ya es imparable. “Me meteré en su casa por el día, cuando abra una ventana, después esperaré agazapado hasta que caiga la noche, y entonces le picaré en los tobillos”, relata absolutamente concentrado. “Yo no he buscado esto, pero José Romero Trujillo mató a mi padre y ahora se tiene que preparar para sufrir”, añade.

Al cierre de la edición, la prensa ha podido saber que el mosquito ha conseguido picar al hombre que mató a su padre. Poco después, el hijo del hombre que mató al padre del mosquito ha matado al mosquito, así que los hijos del mosquito ya se están preparando para picarle el año que viene.