Sin aclarar en qué casos podría hacer falta un producto de higiene femenina dotado de tanta precisión, Tampax ha introducido sus nuevos tampones Tampax Tactical, unos tampones “de élite” que vienen con un aplicador que es un rifle francotirador. “No importa de cuánto nivel de flujo estemos hablando, estos tampones hacen el trabajo sin que haya bajas colaterales”, explica el CEO de la empresa.

Aunque no han descrito ninguna situación en la que una mujer precise ponerse el tampón a sí misma a un máximo de 1000 metros de distancia, los responsables de la marca dicen que lo que quieren es dar “opciones”. “Es habitual pedirle prestado el tampón a una amiga y ahora podemos hacerlo mientras ella está en una torre con buena visibilidad y a una distancia de hasta un kilómetro”, insiste Tampax.

La compañía admite que ahora mismo solo hay cinco personas en todo el mundo capaces de lograr un disparo de precisión como el que requiere este nuevo producto de higiene femenina, pero matiza que lo importante es “ofrecer todas las facilidades que podamos y, si alguna chica necesita insertarse un tampón de forma táctica, ahora puede”.

Tampax también está diseñando un modelo de tampón con una cuerda de 500 metros de longitud que permitiría a las mujeres descolgarse por una fachada usando la fuerza de su vagina.

Al cierre de la edición, Tampax ha retirado del mercado todos sus productos de la línea ÉLITE tras recibir quejas de que sus nuevas minas M18 Claymore armadas con compresas son poco eficientes porque no distinguen entre sexos y porque salen disparadas a demasiada velocidad.