El departamento de servicios sociales de la Comunidad de Madrid le ha concedido esta semana el 50% de invalidez a Fernando Ochoa García, de 39 años, porque siempre tiene una mano en los testículos. “Al llevar siempre una de sus manos por dentro del pantalón, es incapaz de desempeñar un trabajo con normalidad”, declaran desde la Consejería.

El entorno más cercano a Ochoa llevaba mucho tiempo demandando una ayuda. “Le cuesta teclear, tiene problemas para vestirse, para abrir las botellas, ni siquiera puede jugar a la consola”, explica su padre. Cuando alcanzó la pubertad, Ochoa se metió una mano en los genitales y desde entonces no la ha vuelto a sacar. “Siempre la tiene ahí, haga lo que haga, hable con quien hable, esté con quien esté. Es una situación muy complicada“, relata el padre.

Fernando Ochoa ha sido incapaz de optar a un trabajo de calidad por culpa de su condición. “Jamás ha superado una entrevista de trabajo porque, en cuanto lo ven, no quieren saber nada de él, es muy injusto”, lamenta su madre. “Él solo quiere estar cómodo”, lo defiende. “Tengo que cortarle la comida y metérsela en la boca porque él no es capaz”, explica. “Es muy duro”, insiste señalando a su hijo con la mano por dentro del pantalón.

A la familia Ochoa le preocupa que su hijo vaya a peor y acabe con el 100% de incapacidad. “En las últimas semanas hemos visto que empieza a meterse la otra mano en el culo, así que no descartamos nada”, afirman con resignación.